Tipos de hongos que deterioran la madera y cómo eliminar o evitar la humedad en los objetos materiales más valiosos

Deshumidificador

Deshumidificador para evitar las manchas químicas y el deterioro de la albura por presencia de humedad excesiva

Básicamente, existen dos clases de moho que perjudican a nuestra madera, los que degradan la misma, y aquellos que solo pintan la superficie. Pero a su vez, de ahí se pueden encontrar algunas subdivisiones, entre las que se encuentran los hongos de degradación marrón, los blancos y los blandos. Y aun así, las clasificaciones podrían aumentar y aumentar.

Los hongos que manchan la madera son un tipo de moho que no representa un peligro significativo para la estructura de la celulosa, sino más bien tienen un efecto meramente estético, que eso sí, hará ver de forma desagradable a nuestros muebles u otros objetos valiosos de madera. Además, esto nos traería más preocupación, ya que podría ser el inicio para que aparezca otro tipo de hongo que dañe la estructura de la madera, poniendo en riesgo su funcionalidad, donde implique hacer una reparación o restauración de la misma, que genere costos importantes de dinero, y que nos obligue a usar dispositivos desecantes de forma desmesurada e indiscriminada, por ello, lo mejor es evitar esto, manteniendo las condiciones microclimáticas en relativo equilibrio.

Daños de los hongos en la albura de madera que afectan su comercialización – uso del deshumidificador para eliminar y evitar moho de humedad

Antes hemos enfatizado la importancia de que en los aserraderos o empresas que se dedican al trabajo y manipulación de la madera, cuenten con sistemas desecantes eficaces y también humidificadores, para mantener un control de humedad y temperatura.

En este caso, la albura de la madera es la parte más joven de la misma, y pueden ser susceptibles a los hongos de la humedad. Afectan al mismo árbol vivo, pero también daña la madera en la etapa cuando es aserrada o cortada en el proceso de producción.

Una de las grandes desventajas de esto, es que esta clase de moho no puede ser lijada o cepillada una vez que aparece, que suele ser antes del proceso de secado; he ahí la importancia de tener un control de humedad en todo momento, tanto en el proceso de aserrar y en el mismo almacenamiento, con uso de deshumidificadores.

La albura puede ser teñida en varios colores, como manchas azules, amarillas, naranjas, rojas e incluso púrpuras. Si bien la estructura y resistencia de la madera no se ve en riesgo cuando la albura es pintada por el moho de humedad, sí que puede ver afectada su venta final, ya que es probable que no se use como medio decorativo, de recubrimientos o en trabajos que requieran de cierta finura en muebles, marcos para puerta o detalles en objetos de valor, como joyeros, baúles, y otros detalles artísticos dentro de la ebanistería.

Alteración química de la madera por la presencia de hongos de humedad – evitar la saturación con deshumidificador

Este tipo de daño por moho es más común de lo que se piensa, y aparece cuando la madera está apilada o en el mismo proceso de secado. Más bien en vez de pensar que son hongos de humedad, se considerarían como manchas químicas, resultado de las alteraciones morfológicas de la madera. Es necesario tener mucho cuidado con esto, porque si vemos que aparecen manchas color marrón, puede significar malas noticias para la calidad del producto.

Para prevenir estas manchas químicas en la madera, hay que secar la madera, ya sea en ambiente si es que las condiciones climáticas lo permiten, o en los mismos hornos, con una baja temperatura y ventilación adecuada. Asimismo, el almacenamiento es fundamental, así que en dichos cuartos habrá que tener un control de humedad y temperatura, con uso de deshumidificadores y graficadores de humedad.

El control de humedad y temperatura en el proceso de aserrar y almacenar la madera, es fundamental en todo momento. La cantidad de agua que debe tener la misma debe estar en buen equilibrio para su posterior trabajo en el mundo de la ebanistería, pero a su vez, hay que cuidar la posible aparición de todos esos microorganismos que pongan en peligro su calidad; por ello, el uso de humidificadores o su contraparte, dispositivos desecantes, se puede volver primordial en todas sus etapas.