Qué es la mastoiditis y cuáles son sus riesgos para el oído humano

deshumidificadores

La importancia de controlar la humedad y temperatura para evitar infecciones en el oído

Tal vez mucha gente pensará que eso de tener un control de humedad y temperatura solo aplica para aquellas personas que viven en playas o bajo condiciones de saturación excesivas. La realidad es que a causa de los constantes cambios climáticos actuales, más la contaminación y otros factores que afectan directamente el microambiente de un hogar, es normal que existan violentas fluctuaciones en la temperatura y humedad de un lugar; cada vez más podemos ver a personas que instalan deshumidificadores, humidificadores, higrómetros y Mini Splits, para un óptimo control de humedad y temperatura en el hogar u oficina.

En anteriores artículos hablamos de la peligrosidad que implica estar expuestos a una humedad excesiva o a una sequedad exagerada, y cómo tales factores inciden directa o indirectamente en nuestra salud, como enfermedades del sistema respiratorio o hasta estomacales.

Ahora hablaremos de la mastoiditis, que es una infección en el hueso que se encuentra en la parte trasera de nuestros oídos, más propiamente, hueso mastoideo del cráneo. Precisamente esta condición vendría precedida de una infección más común: la otitis aguda. La otitis de no controlarse adecuadamente, esparcirá su infección a través del hueso mastoideo, que al tener una estructura en forma de panal, es sencillo que se dañe por acción de materia infectada.

Si bien la mastoiditis es una condición no muy común en la actualidad, y que de aparecer es relativamente fácil de atender (si se diagnostica y trata a tiempo), es fundamental que evitemos por todos los medios posibles esta enfermedad. Hasta antes de la aparición de los antibióticos, la muerte infantil era un tema seguro por la aparición de la mastoiditis; ahora en la actualidad contamos con una medicina que hace menos peligrosa a dicha enfermedad para el menor. Sin embargo, los más pequeños del hogar siguen siendo los más vulnerables a las enfermedades respiratorias.

Cómo mantener un hogar sano y limpio por medio de un control de humedad y temperatura

1.- Lugares clave. Primero detectemos aquellos lugares que son importantes, y en los que sabemos que puede haber una aglomeración de humedad peligrosa, que atente contra la salud de los niños y la nuestra. Por ejemplo, los baños pueden ser un foco de infección clave, ya que en esa parte se pueden generar hongos de humedad, cuyas esporas al aspirarlas afecta directamente nuestras vías respiratorias, llevándonos a una gripa, que de no cuidarla, eventualmente se convertirá en una otitis, y de no tratar ésta última, creará una mastoiditis. ¡Ojo con el moho negro tóxico! Limpiemos muy bien nuestras bañeras o regaderas. Asimismo la instalación de deshumidificadores para controlar la humedad es esencial para evitar la aparición del peligroso moho.

2.- La humidificación también es importante. Así como el exceso de humedad puede ser contraproducente, asimismo la ausencia de ésta puede ser molesta. La desecación en nuestra piel y vías respiratorias por falta de saturación atmosférica podría llevar a infecciones, así que si notamos que esto pasa, se recomienda emplear un medidor o higrómetro que nos ayude a dar lectura de los niveles de humedad en la casa u oficina, y así poner a funcionar nuestro humidificador como mejor nos convenga.

3.- Hogar limpio. Siempre será preponderante el mantener nuestro espacio limpio. Tanto casa como oficina deben tener trato de limpieza constante, recuerda que ya tenemos suficiente con factores como la contaminación exterior, para que todavía lleguemos a nuestro espacio personal y esté también contaminado o sucio.

La mastoiditis aunque no muy común, se puede convertir en una enfermedad peligrosa y más para los niños. Si tú o tus hijos poseen estos síntomas: secreción del oído, dolor de oído, fiebre, sensación de pérdida auditiva, enrojecimiento o sarpullido en la parte de atrás del oído, hinchazón, y dolor de cabeza, entonces acude inmediatamente a tu clínica de confianza.

No te confíes, la mastoiditis se puede complicar, ya que de no funcionar los antibióticos prescritos por el especialista, es probable que se tenga que recurrir a cirugía para drenar la parte afectada, o más propiamente una mastoidectomía. Acude a tu clínica más cercana e infórmate más al respecto.