Qué es el oído de nadador u otitis externa y cómo prevenir la infección en la piscina

piscina

La alberca es ese espacio acuático que se ha vuelto un entretenimiento lúdico imprescindible en nuestras rutinas diarias o semanales, y es que a decir verdad, la natación es una actividad deportiva muy completa, que beneficia a niños, jóvenes, adultos y adultos mayores; solo hay que estar informado de ciertas cuestiones a la hora de practicar dicha actividad.

¿Qué es la otitis de nadador o externa? Es cuando el conducto auditivo externo del oído se inflama, irrita o infecta por causa de una simple gripa, o cuando una persona se pone a nadar en una piscina sucia o cualquier medio acuático de dudosa limpieza, como lagos, ríos, entre otros; esto desde luego es normal, ya que las bacterias suelen desenvolverse muy bien en el agua.

Sin duda el oído humano puede ser muy sensible a bacterias, hongos u otras cuestiones, es por ello que debemos tener cuidado con esa parte del cuerpo, y más en actividades que impliquen un contacto directo con el agua. De hecho, los niños pueden ser lo más susceptibles a esta clase de infecciones, ya que les gusta pasar mucho tiempo en la alberca.

Consejos para prevenir la otitis externa en la alberca

1.- Es posible que el consejo más importante para toda ocasión, sea la debida limpieza de nuestra piscina, para beneficio saludable de todos. Por ello añadir cloro, limpiar impurezas, e incluso cambiar el agua de vez en cuando puede ser la diferencia entre una alberca sana y una que no lo es. Aditamentos como filtros son muy importantes, se recomienda checarlos a menudo para que trabajen de forma eficiente.

2.- Es verdad que existen tapones especiales para el oído, que sirven para proteger el conducto auditivo externo mientras se nada, sin embargo puede resultar contraproducente si uno no se informa mejor al respecto, ya que los mismos tapones pueden ser causantes de una infección; lo mejor es acudir con un especialista otorrinolaringólogo para tener una idea más clara de lo que los tapones representan y cómo elegir los de calidad. Incluso se pueden mandar a fabricar tapones a la medida, hechos con silicona, éstos se adaptarán perfectamente al canal auditivo, aunque es cierto que son más complicados de conseguir.

3.- Lo anterior nos lleva al tercer punto, y es que lo que sí se aconseja es usar gorro de baño, y más si se van a practicar ejercicios de natación extenuantes, ya que éstos tratarán de evitar que se cuele el agua de la pileta por sus oídos.

4.- Cuando esté en la alberca, de vez en cuando es buena idea voltear la cabeza para sacar algún indicio de humedad en el oído, parece algo banal, pero en realidad ayuda bastante.

5.- Es de gran importancia secar nuestros oídos muy bien después de haber usado la piscina, o incluso después de la ducha. Se puede usar una toalla o paño suave, cuidando de no dañarse a uno mismo, o en su defecto, usar una secadora, pero no ponerla demasiado cerca del oído, sino lo suficiente para sentir el viento que nos seca.

Otros cuidados generales

Cualquier especialista de confianza le va a advertir acerca de meterse objetos en el oído por cuestiones de limpieza, y es que introducirse hisopos u otras cuestiones puede resultar dañino, porque la piel de esas zonas es muy sensible. Si cree que tiene mucha cerilla, y que de algún modo le afecta a su audición, se recomienda acudir con el doctor especialista inmediatamente; él es el que cuenta con los utensilios para remover la cera profunda. Con los niños hay que tener mucho más cuidado, como se mencionó antes; ellos son más susceptibles a la otitis externa u oído de nadador. Para tratar cualquier infección, solo el otorrinolaringólogo es la persona más calificada para hacerlo.

Sin duda, la piscina es un área de esparcimiento ideal para cualquier persona, e incluso mascotas, aun así, es preponderante darle el mantenimiento adecuado, cada cierto tiempo, y los expertos en el tema pueden ayudarle en ese aspecto.