Hidroponía casera y la utilidad del humidificador para nuestros cultivos de orquídeas – Segunda parte

humidificador

En la primera parte de esta entrega mencionamos un poco de la historia de la orquidácea, y lo importante que es para la naturaleza y la sociedad. Asimismo empezamos a detallar cómo hacer un cultivo adecuado para que la flor crezca en buenas condiciones, no importando si es en vivero e incluso en la comodidad del hogar. Tanto el sustrato, recipiente para su albergue y humedad, son esenciales para que nuestras orquídeas se vean y se sientan magníficas. En esta segunda parte del artículo seguiremos mencionando las necesidades de cultivo y crecimiento que precisan las orquidáceas.

  1. Propagación de semillas en la maceta. Antes que nada, esteriliza tus manos y el ambiente que te rodea, después, dispersa las semillas (que no sean muchas) por debajo de la superficie del canasto o recipiente. Es posible que en algunos casos debas adicionar fertilizantes que sean amigables con el medio ambiente; recuerda que emplear la mejor tierra disponible siempre será lo mejor.
  2. Sacar y plantar la orquídea en su maceta o recipiente. Lo primero que debemos hacer es eliminar cualquier indicio de raíz putrefacta, cortándola con cuchillo o tijeras; para esto hay que sacar la orquidácea de su recipiente original. Posteriormente, se aconseja seccionar o dividir las raíces para que se establezcan perfectamente en la maceta, tratando de ubicar las raíces más maduras pegadas a la pared del recipiente. Ahora solo tenemos que añadir con suavidad el sustrato, sin que este cubra o aprisione al sistema de raíces.
  3. Trasplantación de orquídeas en momentos exactos o críticos, dependiendo del tipo de orquidácea. La Miltonia, Phalaenopsis, Dendrobium y Paphiopedilum o cualquier híbrido, se tendrán que trasplantar cada año. La Oncidium, Dendrobium, Odontoglossum y Cattleya con sus respectivos híbridos, se deberán trasplantar cada 2 años. Y cada tres años, la Cymbidium y la Vanda.

Humedad y temperatura ideal para las orquídeas y otros cuidados

Un factor esencial para el óptimo crecimiento de las orquidáceas, son los adecuados niveles de temperatura. Es normal, ya que dicha planta proviene de climas preponderantemente tropicales, por lo que el calor de la radiación solar, más el aire fresco son fundamentales las 12 horas al día, durante todo el año.

Las variantes de temperatura serán de acuerdo al tipo o especie de orquidácea, y el rango debe de estar entre los 18.3°C y los 23.8°C. Algo muy importante que se tiene que considerar al principio del proceso del cultivo, es establecer una diferencia de temperatura importante entre el día y la noche; la diferencia debe de ser de 6 grados centígrados.

Humedad exacta para la orquídea y cómo usar el humidificador

Es fácil echar a perder una orquidácea por riego excesivo o por ausencia de humedad; en los meses calurosos es cuando necesita de más agua, y más cuidados.

Es fundamental que los tipos de orquídeas como la Miltonia, Paphiopedilum, Odontoglossum y la Cymbidium, no obtengan demasiado riego porque podrían dañarse, sin embargo, sí que precisan de humedad, por ello podríamos emplear humidificadores o pulverizadores para mantener en buenas condiciones a nuestras plantas.

Orquidáceas como la Oncidium, Cattleya, Dendrobium, y la Brassia, cuando están en pleno crecimiento, necesitan de constante riego y humidificación (aquí podríamos usar de nuevo el humidificador). Asimismo, lo que se recomienda es dejarlas que se sequen antes de volver al riego.

Hay que tener cuidado con esta clase de orquídeas: la Vanda, Phalaenopsis, y Ascocenda, porque es trascendental dejar que se sequen por períodos, antes de volver a regarlas.

Iluminación adecuada para las orquídeas

Esta planta también es muy sensible con respecto a la asimilación de luz solar. Por un lado, cuando recibe demasiada radiación del astro rey, se quemarán, pero si no es suficiente, no florecerá como debe ser.

Infórmate con un experto cuál es el tipo de luz que necesita la orquídea de acuerdo a su tipo o clase, puede que algunas de estas requieran de una luz solar más indirecta que directa. Un indicio para saber que están recibiendo adecuada iluminación, es al ver sus hojas con verde oscuro, pero si están marrones o rojizas, significa que recibieron demasiada.