Consejos caseros para tratar la laringitis y la ventaja de usar el humidificador en el hogar u oficina

humidificador

Las condiciones climáticas extremas o que cambian constantemente en nuestro entorno afecta cada vez más a nuestra salud. Por eso es preponderante que siempre estemos bien abrigados y con la adecuada temperatura y niveles de humedad en nuestra casa o lugar de trabajo.

La laringitis es una condición infecciosa viral que se transmite de manera muy fácil tanto en niños como adultos. También puede ser aguda o crónica. Esto consta de la inflamación de la laringe y cuerdas vocales, generándose síntomas de ronquera o hasta pérdida de voz, sin duda es muy molesto para nuestras vías respiratorias.

El humidificador es un dispositivo que proporciona una humedad en el ambiente cuando la misma está por debajo de los niveles que se necesitan. En otros artículos hemos mencionado cómo se pueden instalar los aparatos humidificantes en las habitaciones donde bebés o niños pequeños duermen, para que no sufran de un re-secamiento en sus vías respiratorias, y eso les cause un malestar que los lleve a una enfermedad, como catarro, dolor de garganta, e incluso una laringitis que conlleve a una crup o epiglotitis, que sin duda son enfermedades mortales para los niños pequeños de la casa.

Remedios caseros para tratar la laringitis

1.- Si el caso de laringitis que se contrae es leve, es decir, que no es provocada por alguna afección previa como bronquitis, lo mejor será descansar nuestra voz, tratar de no elevar nuestro tono, y tal vez con algunos remedios caseros sea más que suficiente, como gárgaras de bicarbonato, tomar infusiones de hierbas, o beber cucharadas de miel pura de abeja con limón, entre otros.

2.- Un remedio casero eficaz es cubrir nuestro cuello con una toalla húmeda previamente mojada con agua templada; si se hace esto tres veces al día en un lapso de 10 minutos cada repetición, se podrían ver buenos resultados en poco tiempo. Con esto se podrá aliviar las molestias generadas por la laringitis, como la sequedad en garganta y vías respiratorias.

3.- Es normal que algunas veces la laringitis sea provocada por alguna clase de infección. Es por ello que una solución casera a base de agua templada, con sal, bicarbonato y limón suele ser efectivo. Haciendo gárgaras con esta solución que se puede hacer en la comodidad del hogar, durante una semana, con repeticiones de tres veces al día, se podrá garantizar una mejoría en los síntomas de sequedad y dolor de la garganta.

4.- Existen ciertos alimentos que puedes incluir en tu dieta diaria cuando te enfrentas a una enfermedad como laringitis. El limón sirve como desinfectante natural, la miel otorga cierta relajación a las mucosas de la garganta y laringe, y el jengibre es un remedio natural muy efectivo que combinado a los dos anteriores, maximiza el efecto curativo. De hecho, se recomienda colar el jengibre para hacer té o infusión, y agregar jugo de limón más miel; deberás tomar de dos a tres tazas diarias.

5.- Un ambiente que tenga adecuados niveles de humedad siempre será un entorno saludable. La sequedad excesiva puede causar esas molestias respiratorias, y cuando nuestra laringe percibe un secamiento excesivo, sería buena idea aumentar un poco la humedad en nuestra casa u oficina por medio de humidificadores, de esta forma es posible que las molestias vayan mermando poco a poco, y nos dejen continuar normalmente con nuestras actividades diarias.

6.- El eucalipto es una planta que es efectiva contra las molestias de la laringitis. Solo hay que hervir sus hojas hasta que desprenda su aroma peculiar junto con el vapor, luego te acercas a la olla para respirarlos, pero con una toalla para que el vaho no entre de manera agresiva a tus fosas nasales; con que lo hagas dos veces diarias será suficiente.

Los puntos previamente mencionados solo sirven como soluciones caseras y pueden ser de gran utilidad, pero lo más importante es que ante la laringitis, faringitis u otras enfermedades respiratorias, acudas a un especialista para que diagnostique y dé las medidas pertinentes para el tratamiento de la afección.