Versatilidad de cañones nebulizadores para sanitización de espacios industriales y comerciales

nebulizadores

Los equipos de nebulización normalmente se usan para la captación de polvos que se generan en algunas industrias, como en la construcción y aquellas empresas que por la naturaleza de sus operaciones, se desprenden partículas que son dañinas para los trabajadores, por ejemplo: las pedreras y la minería.

Sin embargo, la realidad es que otorgan muchas soluciones empresariales y sanitarias, incluyendo la eliminación de extraños olores, que se suelen suscitar en empresas que tienen que lidiar con mucha contaminación. Lo mejor de estos sistemas de sanitización, es que pueden funcionar bajo las condiciones más extremas dentro de entornos de trabajo demasiado pesados.

Dentro de sus altas capacidades versátiles, se ha demostrado que los cañones nebulizadores son perfectos para desinfectar espacios, debido a las gotículas encapsuladoras de bacterias y virus. Gracias a la neblina creada de dichos mecanismos, la prevención de enfermedades está garantizada en esos lugares de trabajo tan importantes, y más con el tema del COVID-19 actual.

De hecho, con esa contingencia sanitaria del coronavirus, las autoridades gubernamentales y organismos de saneamiento, se han dado cuenta de la gran utilidad de lo que parece ser, un cañón de nebulización desinfectante, donde solo se debe cuidar el tipo de solución sanitizante que se tendrá que usar, para la limpieza profunda de las áreas más contaminadas o con riesgo de serlo.

Es normal que distintos entes gubernamentales y privados, acudan a estos sistemas de limpieza profunda, para la necesidad de eliminar esas partículas pequeñísimas que trae consigo un virus.

Sanitización para eliminar partículas 10 micras o menos con nebulizadores industriales

Uno de los grandes riesgos de trabajar en zonas de construcción, minas, fundiciones de metales, canteras y hasta en la misma agricultura, es que existen riesgos en la aspiración de micro partículas, que pasan directamente al sistema respiratorio, logrando vencer los filtros naturales (vellos) que hay en la nariz, llegando a depositarse en los pulmones, causando daño sistemático severo.

En ese sentido, para reducir la suspensión de partículas tan dañinas, es preponderante contar con mecanismos que sirvan como sanitización y control ambiental. Una de las mayores afecciones que se presentan en trabajadores que laboran en ambientes tan extremos como estos, es la silicosis, que se deriva de la aspiración de partículas de sílice cristalina, que se combina con el polvo en suspensión. El dispositivo de nebulización posee la capacidad de capturar esos elementos y eliminarlos del ambiente respirable.

Además, la nebulización industrial mejora la visibilidad, y es que, es normal que en construcciones, canteras y minas, se susciten accidentes laborales que tengan que ver con una pobre visión de los trabajadores.

Aplicación del cañón nebulizador como agente de sanitización en escuelas y método refrescante en ciudades

Cuando se habla de un regreso a clases, después o incluso durante una pandemia tan deplorable como el del COVID-19, es normal que se produzca un escepticismo en el tema. Sea lo que decidan las autoridades, por lo menos debe haber una preparación y planificación de saneamiento, donde la desinfección en escuelas y otros espacios públicos, sea una prioridad, incluso si no hay una pandemia de por medio. Hay que recordar que los niños son muy susceptibles a virus y bacterias que normalmente pululan en escuelas y zonas recreativas, por lo que la nebulización es fundamental en todos sentidos.

Por otro lado, los cañones nebulizadores también se pueden emplear para refrescar poblados o grandes ciudades, considerando los pronósticos del calentamiento global, donde la temperatura terrestre se ha elevado un par de grados, afectando claro está, a personas y animales, con veranos cada vez más calurosos. Básicamente estos aparatos la pueden hacer de grandes humidificadores, para mejorar el confort térmico de los ambientes más cálidos, y de paso, hacer una desinfección de los lugares públicos más expuestos a la aglomeración de virus y bacterias.