Vapor para baño estilo oriental o japonés para la máxima relajación corporal y mental

vapor para baño

En muchas civilizaciones a lo largo de los siglos y que siguen permeando con las de la actualidad, la cultura del baño húmedo o sauna es un ritual de gran relevancia, tanto en la preparación del proceso, como en el buen comportamiento que debe haber entre personas que toman este tipo de terapias relajantes. Específicamente el onsen o sauna japonesa, implican algunas reglas que se deben seguir.

Estas culturas asiáticas entienden el valor del buen vapor para baño, que ayuda a la purificación integral del cuerpo humano, y toda persona debe pasar por esta grata experiencia, ya sea en el momento de viajar a otro país, o en la comodidad del hogar.

Precisamente en casa, se puede adaptar un espacio destinado a ducha turca o sauna, con ayuda de buenos generadores de vapor y el consejo de expertos en el tema. Pero, ¿cuál es el estilo japonés que está generando grandes expectativas, casi igual que su semejante baño turco o sauna finlandesa?

La popularidad del onsen va más allá del hecho de solo limpiar el cuerpo, ya que funge como una parte esencial del humano, y no importa si es tomado en sitios comunales con aguas termales de origen volcánico, o en baños públicos que posean sus propios medios de vaporización, y hasta en la misma casa. Lo fundamental es entender, que para la religión sintoísta, este es un rito purificante, y para el budismo, una limpieza que se debe hacer para eliminar los 7 males y obtener las 7 bendiciones.

Esta concepción o contexto tiene sentido, ¿no? Al menos cuando pasamos por una terapia de vapor para baño en el spa o el hogar, ¿no nos sentimos mejor? Como si se nos hubiera quitado un peso de encima, dejando atrás todo el estrés de la semana, o al menos ayudándonos a lidiar con el mismo. Nuestro cuerpo se siente más relajado, libre de todas esas toxinas dañinas acumuladas.

El estilo de baño japonés (onsen), puede diferir un poco del método occidental. Para empezar, en el primer estilo, la terapia de lavado, debe hacerse completamente desnudo, siendo una experiencia bastante bizarra para algunas personas, al menos en un inicio. Dentro de la ducha turca, es raro que haya ese componente comunitario, siendo en el país nipón, una tradición milenaria, aunque los establecimientos por lo regular son separados, rara vez mixtos.

Los onsen son aguas termales naturales que por su naturaleza volcánica, generan un vaho muy agradable que se siente esencialmente en la piel. Es bien sabido de las propiedades beneficiosas, que de acuerdo al tipo de agua, se puede magnificar aún más, siendo la terapia ideal para tratar la artritis e incluso, controlar la diabetes. En sus propiedades básicas, son excelentes para exfoliar la dermis y mejorar la circulación sanguínea.

¿Suena familiar? Pues elementalmente poseen los mismos beneficios que un vapor para baño o sauna, y si se le añaden piedras volcánicas, hierbas u otro tipo de componente, las terapias podrían evolucionar de forma importante.

Además de los onsen, el ofuro, senton, rotenburo y ashiyu, son otras variantes de duchas japonesas que se pueden hallar, con algunas diferencias entre todas estas, pero que forman parte de la cultura purificadora japonesa, desde tiempos sintoístas.

Por ejemplo, el ofuro es la práctica de bañarse en casa, como un hábito de purificación casi tan importante como el hecho de comer y dormir. Lo curioso es que este ofuro suele estar completamente separado del excusado, ya que para los japoneses es inadmisible que ambos coexistan en una zona determinada. Es básicamente una tina normal, pero más pequeña de los lados y más profunda, para que en el proceso, la persona adopte una postura sentada con las rodillas dobladas, y así ser cubierto por el agua. Otra diferencia notable es que el agua suele ser más caliente de lo que se acostumbra en occidente, y siempre se debe de tratar de mantener esa temperatura, para que esté disponible todo el tiempo.

Sea cual sea la terapia si es oriental u occidental, es trascendental limpiar el cuerpo de manera recurrente, y si es posible, tomar vapor para baño al menos dos veces por semana, para que la purificación sea externa e interna.