Uso de nebulizadores y humidificadores para depurar fuentes puntuales de contaminación atmosférica

nebulizadores

Las fuentes de emisión se dividen en tres categorías principalmente: puntuales, de área y lineales. Dentro de las primeras, derivadas de fábricas, hospitales, hoteles y emplazamientos similares. Generalmente están categorizados así, porque estos entes emplean chimeneas para la extracción, cuyos contaminantes pueden representar un riesgo para la ya de por sí afectada atmósfera. Además, este tipo de edificaciones suelen emplear varias unidades de combustión, entre las cuales se incluyen las calderas.

Lo contraproducente de esto, es que no haya una concientización en cuanto a la actualización de tecnología, permitiendo que obsoletas maquinarias sigan funcionando, y representen un peligro inherente para los trabajadores. Lo que es peor, es que nos demos el “lujo” de no darle el mantenimiento requerido a nuestros sistemas y mecanismos, y más si no se cuenta con una depuración aceptable para toda esa polución generada y que se va directamente a la atmósfera terrestre.

También es importante que en estos puntos focalizados de contaminación, existan protocolos adecuados en cuanto al manejo de material particulado, con humidificación y purificación o uso de nebulizadores estratégicamente bien acomodados, en áreas muy propensas a generar vapores y polvos a altas temperaturas.

Esto es de vital importancia también para hospitales que cuentan incineradores o áreas de crematorios, puesto que se consideran fuentes de emisión puntuales de alta relevancia.

Dentro de las fuentes puntuales, es trascendental que se cuente con un inventario detallado de la polución, con todas sus características inherentes. Esto servirá para una clasificación más exacta con lo que se está lidiando, a través de procesos de emisión, datos de actividad específica, modelos de dispersión, entre otros aspectos importantes. Asimismo, hay que saber las condiciones de operación, actividades de combustión, el tipo de combustible y las cantidades que se usan, materia prima usada, procesos de fabricación en la planta de manufactura, lugares y procesos de almacenamiento de materiales, antigüedad de sistemas y maquinaria, sistemas para monitorear la calidad del aire en interiores y sus emisiones atmosféricas, así como métodos para la reducción de la misma a través de dispositivos naturales o mecánicos.

Cada punto es esencial y puede ser tratado de forma individual, pero al final, se deberá sacar un resultado general, para obtener el panorama completo. En caso de las líneas de producción y formas de almacenamiento, uno se puede dar una idea muy clara de cómo se está operando en una planta. Muchas veces los procesos de producción y almacenamiento no son los adecuados, produciendo solo polvos y demás contaminación, y más si no se tienen los protocolos más básicos de sanitización o una cultura de limpieza en todas las áreas de la compañía.

Para erradicar esos polvos dañinos, ya se tienen que recurrir a sistemas de filtración avanzados para eliminar hasta las partículas de gases más pequeñas, que con ayuda de nebulizadores y humidificadores de alta capacidad, la depuración será aún más satisfactoria.

Las fuentes puntuales suelen ser focos de contaminación relevantes al momento de hacer un conteo de partículas dentro de toda la aglomeración de polución que puede existir en un poblado determinado. Por ello, es vital que hospitales, hoteles y fábricas en general, chequen constantemente el estado que presentan muchos de sus dispositivos, siendo tal vez los más importantes, las calderas, donde se suelen emanar importantes cantidades de gases y vapores esencialmente dañinos para el humano.

Asimismo, los ductos de ventilación así como mecanismos de aire acondicionado, tienen que estar en constante chequeo, para que su funcionamiento no solo sea de proporcionar aire, sino depurarlo para obtener el oxígeno puro que todos necesitamos. Quizás viendo otras alternativas para la purificación de aire, como humidificadores o nebulizadores, podría ser de gran ayuda para solventar las crisis de fuentes puntuales de contaminación.