Tratamiento de belleza: baño de vapor y limpieza facial para tratar la piel grasosa con espinillas y puntos negros

baño de vapor

Los beneficios de las sesiones de vapor son múltiples. Para empezar, optimizan la circulación sanguínea que mejoran el sistema cardiaco. Relajan los músculos del cuerpo, lo que lo hace una terapia demasiado útil para atletas de alto rendimiento y deportistas amateurs evitando así, lesiones leves y fuertes. Asimismo, beneficia el sistema respiratorio al despejar las fosas nasales y en cierta forma, purificar los pulmones.

Sin duda, la piel es parte muy esencial para mujeres y hombres siendo el órgano más grande que nos protege de toda clase de enfermedades y lesiones importantes, pero además, forma parte notable e inherente de la estética humana, un epítome de la belleza que posee cada mujer y hombre sobre la faz de la tierra. En ese sentido, es trascendental que la cuidemos en todo momento.

La importancia del baño de vapor para el ser humano

Lamentablemente vivimos bajo condiciones que se vuelven cada vez más extremas para nosotros, donde la contaminación forma parte de nuestra vida, aunque no lo queramos ver así. La polución, los rayos solares y hasta otros factores dañinos de índole más mental como estrés y cansancio, todo eso daña nuestro cuerpo de forma sistemática, y por supuesto, la piel es donde se nota más.

Es aquí cuando la sauna de vapor debería formar parte de una terapia frecuente en nuestra vida. Obviamente cuando se trata de embellecer el rostro y la piel en general de todo el cuerpo, implican aspectos muy importantes.

Factores significativos para mantener una piel sana y tersa con ayuda del baño de vapor

Alimentación sana. Además de las propiedades curativas que la sauna húmeda pudiera otorgarnos, también debemos observar la dieta que consumimos a diario. Los alimentos ricos en grasas saturadas o comidas fritas nunca serán favorables para el organismo, siendo la piel uno de los reflejos de tal alimentación; barros y espinillas se pueden formar con facilidad en el consumo de dichos alimentos. Lo mejor es llevar una dieta balanceada en la que se incluyan frutas y verduras.

Exfoliado de piel. Exfoliar nuestra preciada dermis una vez a la semana permitirá un cuidado excelente del órgano. Si tenemos piel sensible, entonces la exfoliación tiene que hacerse cada 10 días. Si es la primera vez, prueba con una parte de la cara, para ver cuál tipo de crema te beneficia más; el uso de elementos más naturales es otra alternativa. Con esta acción, nos deshacemos de las células muertas que se acumulan a lo largo de los días, renovando las capas de la piel.

Uso de baño de vapor antes de la exfoliación

Cuando permitimos que el vapor nos envuelva el cutis, abrirá los poros de la piel, permitiendo una oxigenación de la dermis. Además, facilitará los efectos de la exfoliación y otros cuidados de los cuales dispongamos para embellecer el rostro.

Método sencillo para usar baño de vapor en la cara

Existen dos formas en las cuales podemos usar el vapor para limpieza cutánea del rostro. La primera es usando un recipiente con agua hirviendo, acercando la cara a los vapores que emanen de la misma con la toalla encima cubriéndonos la cabeza; generalmente hay que estar en esa posición por 5 minutos al menos y 10 como máximo, nunca pasándose de ese tiempo ni hacerlo más de tres veces a la semana. Esto podría resultar incómodo para algunas personas, por ello…

El segundo método es usando un cuarto de vapor como tal. En la comodidad de la casa se puede hacer, adecuando algún generador de vapor en la ducha. Esto será más cómodo porque podremos sentarnos a gusto sin necesidad de adoptar posturas extrañas e incómodas, como se haría con el primer método, además de que resultará más efectivo y los beneficios serán igual de integrales, donde todo el cuerpo será beneficiado.

Indicaciones generales:

1.- Limpia muy bien tu rostro antes de acudir al recinto de vapor, para que los poros al relajarse, no corran riesgo de amalgamar más suciedad cuando estos sean abiertos por el vapor.

2.- Disfruta tu sesión de vapor (no más de 10 minutos), aunque pueden ser más porque el vaho no dará directamente a la cara con tanta intensidad.

3.- Sella los poros con agua fría una vez hayas salido del cuarto de vapor.

4.- Usa alguna loción refrescante para el rostro, que sea hidratante; puede formar parte de la exfoliación.

5.- Consejo final: ¡Jamás exprimas barros, espinillas ni puntos negros!