Techos y cubiertas que ayudan a sacar mejor provecho del deshumidificador para mejor control de humedad

deshumidificador

Independientemente de la forma y estética de estructuras de viviendas y edificios en general, se tiene que pensar en la arquitectura y materiales que deberían tener los techos de las viviendas, dependiendo de las condiciones climáticas de la región donde se vive. También, pensar en las entradas y salidas naturales de ventilación, así como en los espacios para instalación de aire acondicionado, humidificadores, deshumidificadores y calefacción, dentro del recinto, es igual de importante que la misma estructura de muros y techos de una edificación, ya sea chica o grande.

La estructura de una casa es muy importante para aprovechar de mejor manera el clima natural y artificial. Se debe de elegir muy bien el material y la forma como será colocada dicha cubierta, para afrontar los elementos naturales sin que tengamos que pasar por mucho calor en verano, o sufrir de frío durante el invierno, o que nos obligue a usar en demasía el aire acondicionado, calefacción, humidificadores o deshumidificadores, provocando importantes gastos en la factura de luz.

Por ejemplo, hay materiales y diseños que permiten una acumulación de calor, que durante el invierno puede llegar a ser verdaderamente sofocantes, y más si no se cuentan con un buen caudal de aire natural o una buena extracción mecánica. Otros revestimientos incentivan una entrada de aire fresco más satisfactorio, que en invierno puede resultar contraproducente por la convección de viento frío, que nos obliga a prender la calefacción y tal vez gastar de más.

Tejado plano para clima cálido y con poca humedad

Quizás se les denominen techos planos, sin embargo deben contar con una ligera inclinación para desaguar cualquier tipo de precipitación o hasta saturación atmosférica. Esta clase de cubiertas son muy usadas para regiones que tienen climas calurosos y con poca lluvia, por lo que el uso de ventilación mecánica será reducido (al menos desde la teoría), aprovechando así, la aireación natural de la región; para que se vea reflejado de manera práctica, hay que asesorarnos con los expertos en climatización y edificación.

Es posible que este tipo de arquitecturas sean un poco vulnerables cuando se presenten épocas gélidas y húmedas, dependiendo de la región, por lo que será imprescindible el uso de calefacción y deshumidificadores para contrarrestar eso, así como la inclusión de aislamientos o recubrimientos que permitan un bienestar higrotérmico durante todo el año.

Tejado invertido para una mejor impermeabilización y aprovechamiento de sistemas de climatización

Los recubrimientos para los techos invertidos tienen que ser especiales, sobre todo en precipitaciones, cuya humedad es dañina para otras clases de cubiertas, que no son construidas con dichas características invertidas. Precisamente gracias a los evolucionados materiales de construcción, estos tejados son excelentes para aislar a los elementos naturales de exteriores.

En ese sentido, también permiten un mejor uso de aire acondicionado y calefacción, según sea el caso. Asimismo, las fluctuaciones de humedad no deberán ser mucho problema, por lo que el uso de humidificadores y deshumidificadores no será en exceso.

Techos inclinados para ahorro de aire acondicionado y calefacción

Esta clase de cubiertas no solo otorgan beneficios estéticos, sino también medio ambientales. Térmicamente, los hace más eficientes que los tejados planos. Es por ello, que este tipo de estructuras para la parte superior de la casa, es bueno para invierno y verano; en época de frío, el edificio guarda el calor interior por más tiempo, y viceversa, durante los meses de calor, la casa se mantiene más fresca. Esto permite un uso de climatización más eficiente, como aire acondicionado portátil, calefacción y los mismos humificadores.

Además, los tejados inclinados, dependiendo del material, pueden ser más eficaces para afrontar ciertos comportamientos medio ambientales que pudieran dañar a la estructura de una casa, como el vapor de agua o saturación atmosférica. En ese sentido, la ventilación y convección del aire de este tipo de cubiertas, ayudan a mitigar esos fenómenos naturales que inciden en viviendas y grandes edificaciones.