Purificadores domésticos que eficientizan tratamientos médicos y alivian síntomas de enfermedades respiratorias

humidificador

Humidificación y purificación ambiental para la salud

¿Sientes con frecuencia ciertos malestares que podrían estar haciendo mella en tu salud y la de seres queridos? Quizás no sea cuestión imaginaria ni mucho menos, porque se podría estar lidiando con focos de infección relevantes, la mayoría de las veces desapercibidos por el ojo humano simple.

Se ha comprobado a lo largo del tiempo moderno, que el humidificador tal vez no sea una solución única dentro de la climatización hogareña e industrial, pero sí es parte importante de todo un circuito de purificación dentro de una estancia grande o pequeña. Es por ello, que pacientes con afecciones asmáticas, de sinusitis, rinitis, entre otras, ven beneficiada su salud con estos mecanismos de humidificación. Después de todo, nunca hay que olvidar la peligrosidad del aire seco, sobre todo para mucosas, y en sus subsecuentes procesos de expectoración, ocasionadas comúnmente por resfriados y gripes; y más aún, cuando se tratan de cuestiones crónicas.

El humidificador es esencial en áreas con personas que sufren de constante resequedad en mucosas e incluso sangrados recurrentes. El aire seco magnifica los síntomas de dichas personas, y, además, afectará a aquellas que gozan de buena salud, relativamente hablando.

Todo se trata de mantener un balance térmico y de saturación atmosférica, donde el vapor de agua de dichos mecanismos, proporcionan alivio exprés, sobre todo en zonas donde se pasa mucho tiempo, con gran afluencia de personas, entre otras cosas.

Es importante entender que el fenómeno de la humedad depende mucho de la estación del año, y sus fluctuaciones se maximizarán o minimizarán dependiendo de los factores regionales de cada ciudad o poblado. La sequedad suele presentarse en zonas altas, independientemente si sea verano o invierno; definitivamente el calor seco al igual que el frío, son realmente insoportables.

Como sea, es trascendental que haya un equilibrio en la saturación atmosférica, sobre todo considerando los virus y bacterias que trae consigo una humedad igualmente excesiva. En ese sentido, el rango de humedad debe estar entre el 30 y 50%. Es importante cuidar esto para que no haya un desencadenamiento de bacterias dañinas por exceso de humedad, además del inherente moho. Y asimismo, evitar la resequedad ambiental, para que no haya irritaciones en vías respiratorias que sean catalizadoras de enfermedades.

En la compra de un humidificador, es relevante fijarse en el modelo y fabricante, para ver si cuenta con higrómetro -medidor de humedad- integrado, o se le tendrán que adaptar componentes aparte. Asimismo, es necesario checar la capacidad de estos mecanismos, considerando que algunos son adaptables para ciertos espacios, con medidas en metros cúbicos específicos. No será muy rentable adquirir un aparato que sobrepase la capacidad de un pequeño edificio, ni tampoco comprar un dispositivo que se quede corto en las expectativas al momento de la purificación y nebulización necesaria, para un área que precise de estar muy limpia.

Ahora, también es preponderante que cuando haya una persona con condiciones respiratorias especiales en el hogar o lugar de trabajo, se acuda con el especialista para checar las alternativas médicas para aliviar su asma o alergias crónicas. Si bien el incremento de humedad a un nivel aceptable está siendo respaldada por la comunidad médica, lo mejor será escuchar la opinión acertada del especialista.

Sea cual sea el caso, es relevante decir que el humidificador debe ser constantemente limpiado e higienizado, considerando la potencial acumulación de microorganismos en sus partes por la naturaleza de su funcionamiento. Todo se trata de mejorar los síntomas respiratorios, no de empeorarlos.

Se debe seguir las instrucciones claras en cuanto a la limpieza de estos mismos, para así también alargar la vida útil y propiciar el clima sano que todos queremos en recintos potencialmente contaminantes.