¿Pastillas de cloro para limpiar una piscina?

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En publicaciones anteriores en el blog de H2O TEK presentamos información acerca de los requerimientos de mantenimiento de una piscina para conservar las características del agua adecuadas y seguridad de uso. En este mantenimiento, la cloración es un paso fundamental y una opción es el uso de pastillas que se colocan en los cloradores automáticos para su adecuada dosificación, pero antes de decidir adoptarla se recomienda hacer un análisis de las necesidades de las piscinas y así determinar qué opción ofrece los mejores beneficios. Para ayudar a nuestros visitantes a tomar la mejor decisión, en esta ocasión hablaremos de las características de los diferentes compuestos que se pueden hallar en pastillas, el dicloro y el tricoloro.

Antes de entrar de lleno a diferenciar las características del dicloro y tricloro, conviene que hablemos un poco de las necesidades de cloración de las piscinas por cuestiones de seguridad. El uso de cloro es un requerimiento para la sanitización del agua, ya que por sus propiedades es capaz de eliminar contaminantes orgánicos e inorgánicos, que puedan poner en riesgo a los usuarios, por ello, el proceso de cloración forma parte de los programas de mantenimiento.

El proceso de cloración se debe hacer de manera continuada, o bien, en algunos casos se puede recurrir a un tratamiento especial conocido como supercloración o tratamiento de shock para un efecto potente de desinfección en el agua, cuando la alberca tiene un uso intensivo. Existen productos especiales que se pueden presentar en forma líquida, granulada o en tabletas, cada uno de ellos de distintos tipos de compuestos de cloro y con diferentes niveles de concentración de este elemento, que, cabe mencionar, se encuentra en la naturaleza únicamente en forma de gas y que requiere de añadidos especiales para cambiar su estado físico y resultar más manejable y seguro de utilizar.

Para la cloración de las albercas se puede utilizar cloro no estabilizado, es decir, hipoclorito de sodio en forma líquida, el más popular y común para tratamientos de supercloración por su acción instantánea, o bien, cloro estabilizado en presentación pastillas o dicloro, ya sea como ácido tricloroisocianúrico o hipoclorito de calcio, respectivamente, para la sanitización continuada del agua. Si bien estos últimos son muy eficaces para mantener las características del agua adecuadas para su uso seguro, guardan algunas diferencias, entre las que se recomienda tener en cuenta al momento de elegir el que resulte más adecuado para la aplicación que se le desea dar.

Conocidos comúnmente como dicloro y tricloro, el hipoclorito de calcio y el ácido tricloroisocianúrico se pueden encontrar en el mercado en presentación de polvo, en forma granulada o compactada en pastillas o tabletas, y su principal característica, que las diferencia del cloro líquido, es que su disolución es lenta. Es por esta razón por la que se consideran las mejores opciones para la sanitización continuada diaria de las piscinas, además de funcionar perfectamente con sistemas de cloración automáticos.

Las pastillas de dicloro y tricloro emplean el cloro para la desinfección del agua y, como ya mencionamos, son productos de cloro estabilizado. Esto quiere decir que en su formulación cuentan con un estabilizante, cuya función es la de evitar que el producto se pierda muy rápido, siendo esta precisamente la razón por la que son útiles para la administración continuada de cloro.

Ahora bien, aunque tienen algunas características en común, el dicloro y el tricloro guardan diferencias en el contenido de cloro útil que contienen, lo que es la característica definitiva que los va a hacer más o menos funcionales en la piscina en cuestión, esto según el volumen de la misma y el tipo de uso que se le dé. Mientras, el dicloro cuenta con un contenido de cloro libre que se encuentra entre el 55% y el 70%, la concentración de cloro útil en el tricloro es de alrededor del 90%, por lo que se considera que, entre los productos de cloración disponibles, es la que ofrece la mayor concentración.

La diferencia de contenido de cloro es muy significativa para el tipo de aplicaciones para las que resultan útiles. Por un lado, por la concentración de cloro útil en el dicloro, su acción es más rápida porque no se disuelve tan lentamente como el tricloro, razón por la que se puede emplear para el tratamiento de shock o supercloración recomendado en una alberca a la que se le da un uso intensivo, o que no han recibido un mantenimiento adecuado por un lapso de tiempo. La principal ventaja que tenemos aquí es que se trata de un compuesto que tiene un pH neutro, de modo que la acidez del agua no se ve afectada y que por su presentación es más fácil de usar que el cloro líquido ofreciendo los mismos beneficios aunque no se recomienda emplearse en aguas de alta dureza. Por otro lado, el tricloro se disuelve más lentamente, siendo el ideal para el mantenimiento diario de la alberca, y aunque por esta característica no es efectivo para tratamientos de shock, sí conserva el agua libre de contaminantes y cristalina, siempre y cuando se sigan el resto de los pasos del mantenimiento.

Como pueden ver, ambos compuestos tienen mecanismos de acción diferentes, pero ofrecen excelentes beneficios. Por tanto, su elección depende de las necesidades de cada alberca, al igual de lo que ocurre con los filtros de agua. Nuestra recomendación es que, para seleccionar el producto adecuado, se evalúe el estado de la alberca y el tipo de uso que se le da, siendo el dicloro más adecuado para los tratamientos de cloración necesarios después de un lapso de tiempo, sin darle mantenimiento diario al agua o tras un uso intensivo de la alberca, mientras que el tricloro es la mejor opción para el mantenimiento habitual.

También es necesario que se tome en cuenta el tipo de superficie de la alberca, pues el contacto prolongado con cloro puede afectar el color de las superficies, aunque para evitar esto basta con seguir las indicaciones de uso del producto para su solución adecuada o bien, optar por dosificadores automáticos. En próximas publicaciones en este blog hablaremos de algunos factores que se deben controlar al momento de usar estos compuestos para la cloración de la alberca, como el estabilizante y cloro residual, entre otros.

Les recordamos que si buscan especialistas en el desarrollo de proyectos, como una piscina, en H2O TEK somos una excelente opción. Contáctenos para solicitar información detallada acerca de nuestros servicios, con gusto los atenderemos.