Normativas y requisitos en uso de baño de vapor o sauna húmeda para seguridad de las personas

baño de vapor

Los beneficios saludables de tomar un baño turco son demasiados. Para empezar, desintoxica la piel del cuerpo al abrir los poros, propicia una purificación natural y general del organismo humano, dilata los bronquios mejorando la respiración y al sistema respiratorio en general, regula la presión sanguínea al mejorar la circulación de la sangre, lo que también llevan a mejoras sustanciales cardiacas.

Ahora también hay que mencionar que los requisitos de higiene deben ser más estrictos una vez se regrese a la nueva normalidad, ante los estragos del COVID-19. En teoría tales requisitos deberían ser más enfatizados, o por lo menos cumplir con lo que ya estaba decretado en algunas reglamentaciones. Pero eso ya se verá, una vez las autoridades den luz verde al regreso de las actividades cotidianas.

Por mientras, describiremos las normas generales que todo recinto de baño turco o húmedo debería tener como reglas, indicaciones que se deberían seguir al pie de la letra para evitar accidentes dentro de tales áreas de sanación y descanso.

  • Antes de entrar al baño de vapor, debemos estar plenamente descansados. No es recomendable usarlo justo después de algún ejercicio, hay que esperar cierto tiempo porque nuestro organismo estará muy agitado, pudiéndose generar algún choque respiratorio.
  • El uso de toalla no solo es por higiene personal, sino por respeto a las demás personas que entren al recinto de vapor. Si bien estos lugares están muy limpios, hay que mostrar modales y educación; la toalla es obligatoria.
  • Es responsabilidad de cada usuario, saber las contraindicaciones y otras cuestiones que pudieran poner en riesgo la salud fisiológica. Si la persona que va a disfrutar del baño de vapor, posee algunas condiciones de salud delicadas, lo mejor es abstenerse de ingresar a esta clase de terapia, o en su defecto, tener el consentimiento del médico de confianza.
  • Nunca será permitido hacer cosas indebidas dentro de la sauna húmeda, que sean de índole personal, como corte de cabello, rasurarse el vello facial o del cuerpo, así como cortarse las uñas. Para los estándares de un lugar como este, resultaría de lo más antihigiénico.
  • Se recomienda que el baño turco se tome cuanto menos, dos horas después de haber ingerido alguna comida fuerte, para que nuestro organismo alcance a hacer la digestión.
  • Checar la presión arterial o sanguínea antes de cada sesión sería recomendable. Es posible que los cambios de temperatura y humedad dentro de las cabinas o cuartos, hagan subir dicha presión.
  • Estar en el baño de vapor por mucho tiempo, solo provocará una perturbación en el sistema circulatorio debido a la sudoración excesiva y pérdida de electrolitos. Solo hay que tomar de 10 a 15 minutos por sesión, tal vez un poco más en personas más jóvenes y con condiciones estables de salud. Asimismo, se recomienda tomar de 1 a 3 sesiones a la semana. Los que apenas van empezando, deben comenzar con terapias más leves.
  • Si posees extremidades frías, lo mejor es hacerlas entrar en calor con baños de pies y manos, es decir, sumergirlas en agua caliente pero tolerable, por al menos unos cinco minutos. Todo tu cuerpo tendrá una temperatura estabilizada, lista para disfrutar del baño turco.
  • Si se presentan sensaciones de calor extenuante por el cuerpo al poco tiempo de ingresar a una cabina de vapor, entonces lo mejor es salir inmediatamente, para tomar un respiro. Si notamos que la temperatura corporal se estabiliza, entonces podemos intentar otra vez a entrar, pero si se presenta nuevamente, entonces lo mejor será concluir con la terapia y acudir con el médico de confianza.
  • Abstenerse de llevar cualquier tipo de joyería o aparatos electrónicos, a menos que sean audífonos o dispositivos a prueba de agua y que resistan altas temperaturas. Cada spa debería tener su reglamentación específica al respecto; solo hay que obedecer.
  • Hacer uso responsable de los espacios del baño de vapor y permanecer lo más quieto posible. No invadir espacio ajeno, ya que puede haber accidentes o disconformidad.