Natación en piscina para evitar inactividad en épocas de pandemias y contingencias sanitarias

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De acuerdo a especialistas, está casi comprobado que la inactividad física y el sedentarismo en general, pueden llevar a que la persona padezca de enfermedades que atañen a la sociedad actual como obesidad en todos sus grados, enfermedades del corazón y desde luego, el infame cáncer.

Por ello, se puntualiza que el ejercicio físico es fundamental, como la natación en piscina. No hay que subestimar el poder que puede otorgar el ejercicio, es decir, no solo se mejora en lo físico, sino también desde la psique. La sensación de bienestar al practicar deportes terrestres o acuáticos, va más allá de tener un buen cuerpo o buscar estar más saludable, en todo el sistema corporal.

En ese sentido, existen programas de ejercicios físicos y deportivos, como la natación en alberca, que son fundamentales para tratar las adicciones y problemas psicológicos, como ansiedad y depresión; a final de cuentas, para tener un cuerpo y mente sanos, es preponderante que el cuerpo produzca endorfinas a través de estas sanas distracciones, aunque como todo en la vida, haciéndose con medida y equilibrio.

Ejercicios acuáticos en piscina como estilo de vida saludable en tiempos de pandemia

En su momento y de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, la inactividad física era un factor de riesgo mortal para los humanos, tan solo por detrás de la diabetes, cáncer por fumar y la hipertensión.

La transformación y modificación de patrones sociales, laborales, económicos y hasta pandémicos, nos pueden llegar a perjudicar de tal forma, que modifiquen un estilo de vida saludable por uno más sedentario e inactivo. Las actividades laborales que muchos venían haciendo, ya se podían desarrollar desde casa (home office), y eso en alguna forma, puede que repercutiera en la vida normal que estaban llevando, dando pie a una inactividad corporal excesiva.

Así también sucede con las contingencias, como la pandemia del coronavirus, donde muchos colaboradores se han visto en la necesidad de trabajar desde casa, cambiando completamente su rutina, donde acudían a su trabajo, para luego salir y hacer deporte para culminar su día.

Lamentablemente no es recomendable y de hecho, está prohibido practicar la natación en piscina, lo que para muchos amantes de esta práctica resulta muy frustrante. En ese sentido, lo más recomendable es tratar de instalar una alberca en la casa, aunque sea pequeña o que esté hecha de lona o polietileno, para que no se pierda ese sano hábito; solo siguiendo las recomendaciones sanitarias pertinentes.

De acuerdo a Devís (2000), existen tres perspectivas de la relación entre a salud y la actividad física-deportiva, que reflejarán un estado óptimo en los fisiológico, físico, social y hasta psicológico.

Rehabilitación o curación. Ver a este tipo de actividades como medicamentos para el sistema corpóreo, el cual podrá afrontar o al menos ser un excelente complemento para tratamiento de males en el organismo, desde un nivel celular hasta lesiones superficiales. La práctica física-deportiva se debe considerar como una herramienta muy valiosa en la recuperación del estado físico y mental de una persona, ya sea a través de la natación en piscina o cualquier otro ejercicio.

Prevención. Siempre será mejor evitar enfermedades o dolencias que notablemente se ven venir en cualquier etapa de la vida. Por ello la actividad física terrestre o acuática en alberca, supone la mejor prevención. Desde luego, que los ejercicios deben hacerse con los cuidados pertinentes, para que no ocurran lesiones indeseables.

Dirigida al bienestar. Independientemente de los beneficios físicos y psicológicos que implica la actividad física, se debe pensar que esta clase de hábitos son ideales para un desarrollo integral, que incluyen aspectos sociales y desde luego, personales. A final de todo, lo que el humano debe siempre encontrar, es una satisfacción sana y bien enfocada, y nada como el deporte de la natación en alberca u otras actividades para ello.