Métodos de deshumidificación más propicios para salud de personas en edificios cerrados

deshumidificador

Uso de desecantes para equilibrio de térmico y de saturación

Ya sea temporada de calor o invernal, la incomodidad que proporciona un exceso de humedad en nuestras propias habitaciones, es una cuestión con la que se debe lidiar, sobre todo cuando la salud de nuestros seres queridos está en riesgo por la inherente aparición de microorganismos, que se vuelven más peligrosos todavía en épocas de pandemia o enfermedades estacionales.

El deshumidificador portátil o tipo industrial, se vuelve el mecanismo a usar de forma muy necesaria. Estos sistemas deben colocarse muy bien en áreas críticas o puntuales, para que se contrarreste cualquier indicio de humedad que traiga consigo el desarrollo del moho, perjudicial para la salud humana y dañina para los objetos y superficies que tengamos en casa u oficina, no importando si es yeso, metal, madera, etcétera.

Ahora, no solo se trata de usar un mecanismo para desecar, sino también saber acerca de otros métodos alternos que nos ayudarán a tener un ambiente más propicio y puro en cuanto a la oxigenación, y más en lugares cerrados y confinados.

Uso de desecantes industriales

Estos son mecanismos que se pueden combinar muy bien con otros robustos sistemas de climatización, como chillers y Mini Split de alto rendimiento. Bien instalados, estos dispositivos serán capaces de propiciar un balance térmico en cada una de las áreas de grandes complejos, ayudando además, a la generación de un aire puro con buenas temperaturas.

Además, bien planeado y hecho el proyecto de instalación de deshumidificadores industriales, llevará a un ahorro energético importante, al menos comparado con otros sistemas más convencionales y menos amigables con la ecología y economía empresarial.

Desecación por condensación

Es prácticamente un sistema que emplea evaporadores y depósitos de agua, para que a través del enfriamiento por debajo del punto de rocío, absorba la condensación existente en paredes y ventanas, con ayuda de ventilación seca y templada; este es sin duda un proceso muy solicitado, por el buen ahorro energético que se propicia. Aunque, si la saturación atmosférica es excesiva, probablemente se deba de necesitar un dispositivo deshumidificador, para que los efectos de equilibrio térmico y húmedo, se mantengan a niveles aceptables dentro de una edificación cerrada.

Si el método funciona por sí solo, entonces se debe percibir una disminución de temperatura ambiental en interiores de al menos 3 grados Celsius, comparado con la temperatura del exterior; esto es medible a través de higrómetros. Además, debería ser visible un desprendimiento del exceso de humedad que suele haber en paredes y techos

Deshumidificación por absorción o filtrado

Este sistema debería poseer una base de filtros y ventilación, pero con el añadido de rotores, propulsores o radiadores que propicien una filtración más optimizada de la humedad excesiva circundante. En ese sentido, los accesorios deben de ser de naturaleza higroscópica (absorción de humedad), para que el tambor rotativo ejecute su trabajo de manera cabal, y así, obtener el aire seco que permee en el ambiente cerrado, balanceando las condiciones atmosféricas del lugar, tanto en cuestiones térmicas e higroscópicas. Otro beneficio extra de este método o sistematización, es que puede lograr buenos resultados incluso bajo condiciones extremas, como temperaturas que estén por debajo de los 0 grados centígrados.

Desecar por ventilación y calefacción ambiental

Se podría decir que es el sistema más robusto en cuanto a proceso y costos energéticos, pero que son necesarios para grandes complejos o naves industriales. Si los deshumidificadores no se dan abasto para la desecación en grandes espacios o numerosas habitaciones, entonces se deberá recurrir al incremento de temperatura, para cruzarla con la ventilación natural o mecánica del lugar, todo con respecto a la temperatura que hay en exteriores. Muy usado en temporadas de frío, donde la eficiencia es más notable en esta clase de métodos.

De acuerdo a expertos, este proceso en específico no se debería de realizar cuando en el interior de edificio o nave industrial, prevalezca una temperatura por arriba de los 35 grados centígrados, porque ejecutar tal método antes de bajar las condiciones térmicas, podría llevar a originar daños estructurales en paredes y techos. Por ello, es mejor poner a funcionar la ventilación antes de eso.