Métodos de acondicionamiento y humidificación para conservar calidad del tabaco

Humidificador

Humidificador o nebulizador para mantener rentabilidad en industria tabacalera

Prácticamente es un producto prehispánico que ha sido de los primeros industrializados, siendo parte importante de la economía mundial. Es normal que en países como Estados Unidos, Japón o Alemania, las técnicas de elaboración y conservación del cigarro, sean demasiado sofisticadas, comparado con otros lugares, donde la producción vine siendo de manera artesanal, cuya eficiencia es casi nula, que de acuerdo a expertos, eso conllevaría a costos elevados e incluso, ambientales, en la que las condiciones atmosféricas también inciden en la calidad, como la inconveniente sequedad.

Precisamente, los sistemas humidificadores, sirven para crear el mejor ambiente para la hoja del tabaco, y así conservar sus propiedades en la más alta calidad. Ahora, los deshumidificadores también son necesarios, sobre todo en fases específicas del tabaco.

Problemas en el manejo del tabaco por inadecuado control de humedad

Este producto es muy noble, y ante cualquier oscilación de temperatura o más preponderantemente, humedad, puede resultar dañado en cualquiera de sus etapas. Por ejemplo, en la etapa de acondicionamiento, el tabaco dependerá mucho de los niveles de humidificación (bajos o altos), que existan en la cámara donde se está manipulando. Por un lado, cuando la humedad base sobrepasa el 16% en esa fase, entonces pueden surgir pérdidas de propiedades en su estructura, haciendo deficiente al producto; asimismo, se presentarían decoloraciones, haciendo al cigarro poco atractivo y hasta invendible; la otra cuestión, es la aparición de hongos, que acarrea un problema mayor, porque un solo foco de este microorganismo, podría infectar un lote entero, si no se tiene cuidado.

Está el otro lado opuesto: la desecación, que es igual de dañina o incluso más que la misma humidificación en la fase de acondicionamiento. Y es que, si hay condiciones bajas de humedad, la hoja se quebrará, haciéndola casi inmanejable para su clasificación y para las posteriores fases; esto invariablemente, llevará a pérdidas de producto, por el daño físico irreversible. Es por ello, que ahí radica la importancia del buen manejo de mecanismos para humidificar o desecantes.

Importancia de una buena humidificación en hojas de tabaco

De acuerdo a expertos tabacaleros, las cámaras de nebulización tradicionales, comúnmente presentan el problema de que poseen cubrimientos limitados, que hacen del humidificador, un problema al momento de estar haciendo su relevante tarea, humedeciendo de más al producto, y extrañamente al mismo tiempo, en otros sectores del producto, sin recibir la humedad necesaria del tabaco, provocando inconsistencias en su forma y color; de esa forma se ve minimizada su calidad de comercialización y rentabilidad. Esto es un problema serio para los tabacaleros, porque el valor del producto se deteriora, incluso incidiendo en lotes que aparentemente no habrían sido afectados; después de todo, estamos hablando de una reputación, donde el control de humedad es esencial en todo momento.

Esta problemática fue detectada por los mismos expertos en el tema, dándose cuenta que para resolverlo, era necesario un sistema nebulizador que sea lo suficientemente potente para abarcar homogéneamente toda la zona del tabaco, pero siempre manteniendo un control atmosférico, con parámetros exactos que permitan equilibrar las condiciones ambientales, por el bien de la hoja tabacalera.

Es importante que las cámaras o áreas del producto, cuenten con un buen humidificador que provea de humidificación a todo el tabaco, de forma integral, pero sin llegar a humedecerla demasiado. Por ello, se aconseja tener también un panel de control para propiciar las condiciones atmosféricas de manera perfecta.

Teniendo un buen proceso en la adecuación del curado del tabaco, que implica la correcta humectación del mismo, facilitará mucho para la etapa de pos-cosecha, teniendo siempre en cuenta la diferenciación en cuanto a los parámetros para la humedad que debe haber en el ambiente de la cámara, y la humedad base que supone debe tener el cigarro.