Métodos antienvejecimiento: Uso de hipertermia, saunas y baños de vapor

baño de vapor

En artículos anteriores hablamos de cómo las proteínas de choque térmico inciden de manera directa en el cuerpo humano, trabajando como agentes de fortalecimiento y rejuvenecimiento muscular y de piel, al menos desde un punto de vista investigativo.

Lo que sí se puede afirmar con toda seguridad, es que ciertas terapias alternas, como el baño de vapor o la sauna (ya sea húmeda o seca), suelen ser muy beneficiosas para el cuerpo humano, y es que millones de personas afirman que han observado mejoras en la elasticidad de sus músculos, y desde luego, en el fortalecimiento de su sistema inmune ante enfermedades del tipo viral, como gripas y otras infecciones. Además, especialistas en holística, afirman que los beneficios van más allá de lo físico, sino que también trasciende lo mental y espiritual.

La exposición al calor como alternativa para la estimulación de la longevidad y para prevenir algunas enfermedades

La Dra. Rhonda Patrick, en su artículo publicado, enumera varios puntos beneficiosos para el cuerpo, al momento de usar la sauna húmeda o seca, los cuales se mencionan a continuación:

  • Mejora cardiaca y pulmonar. Es normal que llegada a una determinada edad, las funciones cardiovasculares se vean mermadas, y más si no tenemos una calidad de vida en cuanto a ejercitación física diaria. Por ello, la doctora afirma que tomar sesiones hipertérmicas, incentivarían a una resistencia natural de los tejidos, y después de todo es normal, ya que los mismos poros de la piel se abren, para desechar todas las toxinas acumuladas.
  • El baño de vapor beneficia a la neurogénesis. El tema de las células cerebrales es muy importante y es que, a medida que pasan los años, la regeneración neuronal se torna algo lenta. Es por ello que al suceder esto, pongamos de nuestra parte para que haya una mejor estimulación de las neuronas. La Dra. Rhonda Patrick asegura que, mediante las terapias de calor, incentivaremos una regeneración de células cerebrales, en ese sentido, es esencial tomar saunas húmedas.
  • Mejora los efectos de la insulina. La insulina es vital para las personas diabéticas. Las inyecciones como tratamiento del azúcar en la sangre, permiten al páncreas mejorar los niveles de glucosa en el organismo y así, contribuir a una óptima calidad de vida de la gente con tal problemática. Los estudios hechos por la doctora, estipulan que el acondicionamiento hipertérmico incrementa la sensibilidad a la insulina en aquellos pacientes diabéticos.
  • Ayuda a la retención de la memoria. Al tener la posibilidad de regenerar las neuronas por medio de la sauna húmeda, la capacidad de aprendizaje crecerá aún más, lo que también ayudará a tener una mejor memoria. Eso tiene mucho sentido, porque muchas de las toxinas que se aglomeran en nuestro sistema, invariablemente afectarán la estabilidad mental; no solo repercuten en lo físico. Por ello, la doctora cree en la relevancia de las terapias hipertérmicas, que auxilian de manera integral a todo el cuerpo humano.
  • El baño de vapor puede prevenir la atrofia muscular. Una de las afecciones más comunes es la relacionada con los músculos y tendones. Médicos y especialistas recomiendan siempre tener actividad para que no se vayan contrayendo o atrofiando. Los choques térmicos de calor, podrían ayudar a que nuestros músculos no pierdan las propiedades de elasticidad que precisamos a diario.
  • Como conclusión, la hipertermia a través de terapias de vapor o saunas, tienen la probabilidad de aumentar la longevidad de nuestro cuerpo y mente. Al menos, eso estipulan algunos especialistas en la materia.

Cuando analizamos a profundidad todos los puntos antes mencionados, no podemos evitar recordar todo lo que nuestros ancestros prehispánicos dejaron como legado, específicamente hablando de los baños de temazcal o de vapor, donde para ellos representaba un ritual de sanación para el cuerpo y alma. La próxima vez que sientas que necesitas de un extra para tratar algunas dolencias físicas y/o emocionales, no dudes por un segundo acudir a tratamientos alternos como el baño de vapor, y más si tu especialista lo recomienda.