¿La natación en piscina puede mejorar los síntomas de una escoliosis?

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La natación es la actividad acuática por excelencia. Bebés, niños, jóvenes, adultos, adultos mayores, deportistas, enfermos crónicos, en general, todas las personas, deben en algún momento aprovechar este tipo de ejercicio, ya que además de ser lúdico, acarrea múltiples beneficios para nuestro cuerpo y mente.

La escoliosis es una enfermedad que en la mayoría de los casos es hereditaria, y se caracteriza por la desviación de la columna vertebral, que a veces es extrema a tal punto de formar una especie de S o C. Dicha afección aparece durante el crecimiento del niño o adolescente, donde los síntomas pueden pasar desapercibidos en algunos casos, lo que complica aún más el proceso degenerativo. Cabe resaltar que el sexo femenino suele ser el portador más común de la escoliosis.

El uso de piscina es muy recurrente para personas con dolencias en la espalda, y  existen testimonios de que ciertos ejercicios acuáticos han ayudado a pacientes a sobrellevar el malestar que les son provocados por alguna enfermedad en específico, como la escoliosis.

Realmente no existen estudios médicos que confirmen o estipulen que la natación cure o prevenga la escoliosis, incluso en España se realizó un congreso para debatir y desmitificar a la natación como una actividad que cure a dicha enfermedad degenerativa, donde rehabilitadores estipulan quesi los pacientes de escoliosis practican ejercicios acuáticos, solo obtendrán el beneficio de la distracción.

Tal vez la natación solo funcione como terapia complementaria para la reducción de dolencia física relacionada con escoliosis, como sea, la opinión definitiva es del médico y del fisioterapeuta de confianza, por ello lo mejor es informarse con responsabilidad y de frente a tales especialistas.

Los ejercicios acuáticos a continuación descritos son meramente informativos y sin ningún sustento médico-científico en cuanto a su utilidad para el tratamiento de la escoliosis, o reducción de dolencias por sus síntomas, por lo que se recomiendadiscreción.

Ejercicios acuáticos de meditación en piscina para aliviar dolencias de espalda por una escoliosis

  1. Flotación dorsal.- Este ejercicio es solo para relajación mientras nuestro cuerpo flota bocarriba. Tal actividad vendría siendo algo sensorial o mental, y mientras flotamos de esa manera, hay que pensar en cosas positivas; se recomienda usar flotadores.

2.- Flotación ventral.- Es similar al anterior, solo que en sentido inverso, es decir, bocabajo; hay que tener precaución a la hora de respirar.

3.- Flotación fetal.- Como su nombre lo indica, es adoptar una posición similar mientras se flota en el medio acuático de la piscina. Es necesario recordar que mientras se hace este simple ejercicio de relajación, lo que realmente se busca es meditar profundamente, para calmar nuestra ansiedad y encontrar una tranquilidad mental.

4.- Flotar inclinado(a).- Para esto se necesitará estar en una alberca menos profunda, a tal modo que seamos capaces de apoyar los pies en el suelo, mientras nos inclinamos un poco, lo suficiente para que nuestra cabeza sobresalga de la superficie del agua, todo esto mientras extendemos nuestros brazos; no se olvide de relajarse y meditar.

5.- Flotar verticalmente.- Ahora sí necesitaremos de una piscina más profunda, porque tendremos que sumergir nuestro cuerpo por completo (de pies a cabeza). Esta clase de ejercicio también es útil para fortalecer nuestro tracto respiratorio; lo más recomendable es pedir ayuda a alguien para que sostenga nuestro cuerpo.

6.- Flotar lateralmente.- Es hacer la flotación y relajación del lado que tenemos la escoliosis, con el brazo extendido.

7.- Flotamiento entre cuerdas de la alberca. Es poner nuestra cabeza y pies encima de los cables divisorios, mientras estamos bocarriba; solo pasaremos a relajarnos y hacer meditación. Si no hay cuerdas, entonces se pueden emplear flotadores.

8.- Flotar con brazos cruzados. Es mantenernos bocarriba, cruzando nuestros brazos hacia adelante; ahora solo nos relajamos.

9.- Flotar con manos entrelazadas en la espalda. Similar al punto 8, solo que ahora ponemos nuestras manos cruzadas hacia atrás.

10.- Libre. Si tienes una postura con la que te sientas a gusto, entonces hazla, pero siempre estando consciente de que no te dañe la espalda.

Los ejercicios previamente descritos son meramente de relajación, para bajar nuestro nivel de ansiedad con respecto a la escoliosis, y de ninguna manera se recomienda realizar actividades más fuertes, y menos sin la supervisión de un experto o sin el consentimiento de tu doctor.