Hidroponía casera y la utilidad del humidificador para nuestros cultivos de orquídeas – Primera parte

humidificador

La importancia de la humedad para el crecimiento de nuestras plantas y flores

Un antiguo filósofo griego puso en sus manuscritos acerca de la órjis, cuya traducción al español sería testículo; los tubérculos dobles de las orquídeas dan la impresión de parecerse a tales genitales masculinos, he ahí el nombre griego que le dan a esta flor. Pero lo más importante radica en lo interesante que es esta planta y sus flores, y es que la orquídea comprende una gran familia entre las angiospermas, se pueden contabilizar alrededor de 25,000 especies de orchidaceae.

Su historia es tan rica como las mismas culturas antiguas que la usaban y veneraban. Por ejemplo, los chinos de hace miles de años ya las cultivaban debido a su belleza exótica. Pero eso no es todo, a las orquidáceas se les daba una utilidad bastante importante, ya que los griegos antiguos creían firmemente en las propiedades de curación de tal planta, incluso aseguraban que la orquídea potenciaba las cualidades sexuales de las personas de aquél entonces, debido a ciertas características afrodisíacas. En el imperio azteca era normal que los nobles, emperadores y guerreros de alcurnia bebieran un líquido espeso hecho a base de cacao, ¿qué tiene que ver la orquídea? Pues que empleaban su vainilla para darle más sabor a tal bebida privilegiada. Y bueno, podemos encontrar más ejemplos al respecto, pero pasemos a lo esencial.

Cómo cultivar orquídea en la comodidad de mi casa

Las orquidáceas son plantas que crecen preponderantemente en climas tropicales, aunque se las ha visto también en tierra de fuego, cuyas temperaturas son bajas, e incluso se han encontrado en el círculo polar ártico; pero la realidad es que en climas más extremos nunca se les hallará, como desiertos y polos. Por ello es obvio que la humedad es un elemento fundamental y más adelante veremos la utilidad del humidificador. Aquí los pasos importantes para su cultivo.

  1. Elección de especie orquidácea. Para plantar en maceta, se recomiendan orquídeas fáciles de cultivar como la Phalaenopsis; esta especie es muy noble y no causará tantos problemas en el proceso. Antes de proceder, es fundamental conocer a fondo la especie, porque cada una posee sus propias condiciones de crecimiento, en cuanto a temperatura, humedad, iluminación, y cantidad de riego y humidificación. Se recomienda que te informes con un especialista en viveros, para luego proceder a hacer tu propio huerto.
  2. Elección de sustrato para las orquídeas. No es como si simplemente la orquídea necesitara de tierra simple, cultivarlas así sería una pérdida de tiempo. Esta planta posee raíces sensibles, que precisan de mucha oxigenación, por lo que el sustrato debe ser liviano y poroso. En ese sentido, se recomienda emplear cáscara de coco, carbón vegetal e incluso espuma de poliestireno, o por qué no, una mezcla de todos.
  3. Un tipo de sustrato para cada tipo de especie de orquídea. Básicamente existen dos clases de sustrato: la fina y la media. El sustrato fino se recomienda para las especies miltonias u oncidiums, y la composición del mismo sería: perlita, carbón vegetal y cáscara de coco. El sustrato medio se compondría de lo mismo y las especies más afines serían la Phalaenopsis y la Cattleya, por mencionar unos ejemplos.

4.- Elección de maceta. La mayoría de las orquidáceas pueden crecer en espacios relativamente reducidos, así que la maceta normal puede albergarlas sin problema, pero bajo ciertas reglas: que el recipiente le permita que respire, que reciba iluminación solar, que la humedad (puede ser proporcionado por un humidificador) pase por sus raíces, tallos y plantas, y que la maceta lo proteja de cualquier indicio de putrefacción. Para ello cualquiera de las opciones podrían ser: macetas de mallas metálicas para la mejor respiración y captación de humedad por riego y por humidificador, macetas de plástico transparente para que reciba mejor iluminación, o macetas de madera para protección contra el pudrimiento.

En la segunda parte del artículo seguiremos mencionando las necesidades de cultivo y crecimiento que precisan las orquidáceas, así como otros consejos que serían de utilidad.