Estrés de pandemia y mal microclima en casa evita el buen descanso en jóvenes y adultos

humidificador

Humidificador tipo ducto para generar un buen clima en el interior de la casa durante las noches

Los trastornos del sueño en adolescentes y jóvenes se podrían dar por dos cuestiones principales: problemas psicológicos y estrés de pandemia. El coronavirus COVID-19 ha traído muchos problemas, siendo los decesos, lo más lamentable. Asimismo, el aislamiento y el distanciamiento social, son costumbres que se tienen que adoptar en tiempos de pandemia y confinamiento, lo que ha venido a deteriorar la salud mental de muchos jóvenes, de acuerdo a reconocidos psiquiatras.

Aunado a eso, las condiciones climáticas de los lugares cerrados también influyen importantemente, sobre todo por dos principales razones: la necesidad de contar con un ambiente limpio dentro de la casa, con superficies limpias y un aire puro respirable, que al no tenerlo o creer que no se tiene la suficiente pureza, se crea una ansiedad en la mente de adultos y jóvenes, siendo los más afectados los mismos adolescentes. La segunda razón, es que al haber un mal microclima en interiores, hará que no se concilie el sueño de forma adecuada, por una mala respiración durante las noches, así como la sensación térmica inadecuada que pudiera haber en el lugar.

Obviamente los problemas psicológicos que se derivan de la pandemia, al igual que los trastornos del sueño, deben ser canalizados y revisados por profesionales de la salud, para evitar desenlaces indeseados, como depresión y un eventual suicidio.

Por otra parte, como adultos, debemos nosotros mismos propiciar hábitos y prácticas para mejorar el ambiente interno del hogar y hasta del lugar de trabajo. Por ello, es imprescindible una higiene en todos sentidos. Primero, mantener superficies higienizadas, por medio de una sanatización a través de nebulizadores y limpiadores en general.

El aire que se respira, debe estar bien equilibrado, con purificadores de aire, humidificadores tipo ducto y deshumificadores, así como aire acondicionado limpio y calefacción. Para que esto se lleve a cabo de la mejor manera, es necesario acondicionar todos los espacios con un buen clima, tanto natural como artificial. Por ejemplo, en las habitaciones de los adolescentes, es preponderante que haya una buena climatización, ya que debido a los confinamientos por pandemia, se verán forzados a estar la mayor parte del tiempo en esas áreas, que se convierten en su espacio de estudio a distancia y también de esparcimiento.

Es primordial bajar esos niveles de ansiedad y estrés que pueden derivar en una depresión, y eso se comienza por propiciar ambientes internos más saludables, en todos sentidos y en todos espacios.

El riesgo se acentúa debido al home office que deben hacer muchos trabajadores ya, desde su casa. No solamente es la preocupación de llevar una vida sedentaria forzada, por estar encerrado en la oficina de la casa, sentado mucha parte del día, laborando, que obviamente dispararía los índices de obesidad en México, sino también el riesgo de respirar malos contaminantes, en la privacidad del hogar.

Hay que recordar que mientras más estemos en un lugar cerrado, y que además no esté bien ventilado, acarrea problemas de oxígeno puro respirable, debido a los formaldehídos y nuestros propios gases exhalados hacia la atmósfera. Después de todo, lamentablemente los tóxicos que más respiramos provienen desde nuestra propia casa, por limpiadores, materiales de mobiliario y hasta los simples artículos de oficina; todo eso, forma un cúmulo impoluto que permea en el aire y que a su vez, es potenciado por la misma ventilación, cuando esta no es adecuada en sus salidas y entradas. Asimismo, los aparatos en mal estado entrarán a ese mix dañino.

La nebulización y purificación por medio de humidificadores tipo ducto para el hogar, pueden ser una excelente solución para limpieza sistemática de la casa, no solo en tiempos de pandemia, sino para que forme parte de un hábito disciplinario en nuestra vida diaria.