Enfermedades crónicas de las vías respiratorias y los beneficios de un deshumidificador en el hogar u oficina

deshumidificador

Las condiciones microclimáticas desfavorables en una casa o lugar de trabajo, llevan inevitablemente a afectaciones que nuestro cuerpo percibirá tarde o temprano. Uno de los factores importantes a considerar es una humedad excesiva o la ausencia de la misma; tener la humedad y temperatura en correcto equilibrio puede ser la diferencia entre una casa enferma y una sana.

Ahora hablaremos del dispositivo deshumidificador, y como este ha venido a dar confort a la sociedad en general, y la importancia de usarlo en todo momento que se necesite.

Un sistema de deshumidificación funciona de manera similar a lo que haría un aire acondicionado o Mini Split, con la diferencia que hará todo lo posible por eliminar el exceso de saturación atmosférica en un área cerrada, para dar el máximo confort que buscamos. No solo crea comodidad microclimática, sino además es fundamental para erradicar cualquier intento de aparición del peligroso moho, incentivado enormemente por los altos niveles de humedad.

El exceso humedad en zonas costeras, de playa o regiones con clima templado puede ser peligroso con la aparición de moho

Este peligro latente se magnifica cuando se vive en áreas preponderantemente húmedas la mayor parte del año, es por ello que todas las viviendas y hoteles que se encuentren en zona de playa, deberían de contar con sistemas de deshumidificación eficientes, para comodidad y buena salud de sus habitantes o clientes.

Recordemos que las personas más susceptibles a enfermedades respiratorias, son extremadamente sensibles a condiciones extremas de temperatura y humedad, o incluso cuando existe una ausencia de la misma. Por ello es preponderante el uso de humidificadores y deshumidificadores para mantener un equilibrio térmico.

Todo comienza de la humedad relativa que se haya en el aire, por ello se recomienda tener algún panel de control dentro de la casa para que vaya midiendo tales valores atmosféricos. Solo así podremos ver la relación del agua disuelta en el aire, y lo que faltaría para tener una saturación, algo que debemos evitar a toda costa. Por ejemplo, si nuestros medidores indican que hay un 70% de humedad, entonces significa que hay cerca de tres cuartas partes de humedad disuelta en el aire que respiramos; una cuarta parte más, y tendremos una saturación atmosférica en el hogar u oficina.

Los expertos recomiendan que los valores de porcentaje de humedad no superen el 60%, porque más de eso supondría un riesgo a la salud, y más para aquellos que son más sensibles de las vías respiratorias. De hecho, lo ideal es que se mantuviera una humedad que oscile entre un 40% y un 50% o 55% como máximo, y la única manera de mantener dicho control es mediante el uso de sistemas de deshumidificación.

Cómo funciona el deshumidificador

La forma en que funciona es simple y sencilla. Dentro del hogar, este mecanismo es capaz de atrapar el aire circundante, para después pasar el aire por un evaporador cuya temperatura está por abajo del punto de rocío. Posteriormente, la saturación ambiental se condensará, para luego irse situando en el depósito. Inmediatamente, el aire se dirigirá a un área caliente en donde recuperará su temperatura ambiental, para después sacarla hacia los exteriores, logrando así una disminución de la humedad.

Cuándo usar un deshumidificador para el cuidado de la salud

Existen indicios claros que nos informan cuando necesitamos de instalar un sistema desecante. Por ejemplo, si empezamos a notar un olor extraño a humedad, puede significar que haya una filtración de agua por algunos rincones de la casa, e incluso existan estancamientos, lo que resulta peligroso para la estructura de la edificación. Si localizamos tal área afectada, se recomienda instalar un aparato cerca.

Si vemos al peligroso moho tóxico, es momento de colocar un sistema desecante, porque las esporas de tales hongos, nos dañarán invariablemente, produciendo enfermedades respiratorias comunes, o hasta afecciones crónicas, como asma. Es imprescindible contar con un deshumidificante, y más en zonas de riesgo, como baños o cuartos húmedos.