Empezar año nuevo con energías renovadas en ritual de meditación y terapias a vapor en baño

vapor para baño

Cada año nuevo significa una nueva oportunidad para hacer mejor las cosas, al menos para muchas personas que han atravesado por crisis en sus vidas personales o laborales. Cada quien posee un ritual, incluso hasta de forma inconsciente, como limpiar toda la casa y oficina en vísperas de un año nuevo, vestir cierta ropa en el último día anual, etcétera.

Entre los diversos rituales de sanación y empoderamiento espiritual, los de meditación siguen teniendo mucha fuerza, debido a su efectividad para calmar la mente y enfocarla a situaciones creativas y pragmáticas dentro de cualquier rubro de la vida humana.

Por otro lado, el vapor para baño es una terapia cada vez más socorrida, por los múltiples beneficios que traen consigo. Y tal vez una de las cosas más importantes de este ritual de sanación física-espiritual, es que se pueden realizar en la comodidad del hogar, con un generador de vapor, instalado en el mismo baño.

Cada año resulta retador en muchos sentidos, todos con sus dificultades inherentes de la vida. ¿Cómo queremos afrontar un nuevo ciclo por venir? ¿Estamos preparados física y mentalmente para ello? Una de las claves de la meditación, es procesar todo lo que ha ocurrido a lo largo de un año. No es recomendable tratar de ocultar hechos que nos pudieron haber marcado, porque después de todo, para comenzar un proceso sanativo, hay que discernir las cosas no tan favorables que nos haya pasado, y también entender todo lo bueno, y así sacar conclusiones, para seguir mejorando en el tema emocional.

A través de la meditación y terapias de sanación como el vapor para baño, nos hará sentir esas cargas emocionales que de una u otra forma siguen presentes, para desechar esos sentimientos e incluso, integrarlos positivamente a nuestro ser, como una especie de escudo protector para el alma.

Un ejemplo claro es ese rito de paso, que usualmente se realiza en grupo, donde permiten transiciones cíclicas individuales, pero que pueden repercutir en un círculo social y familiar. Es esencialmente soltar todo lo negativo de un período pasado en específico. Esta clase de ritual se puede hacer de distintas formas, ya sea como una especie de retiro espiritual en un lugar aislado o hasta en un temazcal, aprovechando las bondades de dicha terapia con el vapor, uso de hierbas y otras cuestiones.

En los rituales de meditación, se aconseja escribir en papel todas aquellas buenas intenciones, para luego quemarlo. Esto no se tiene que ver como un concepto esotérico, como si de pedir deseos a un genio se tratase, sino más bien como un compromiso con uno mismo y con toda la gente que nos rodea, especialmente nuestros seres queridos. Hay que observar dicho papel conforme está ardiendo, y reflexionar las proyecciones positivas que ahí se hayan plasmado.

Proceso para una buena meditación

  1. Primero hay que elegir el lugar, para ponerse cómodos con el entorno. Algunos suelen meditar en salas blancas, para percibir una neutralidad. Otros preferirán un ambiente más llamativo y colorido, que vayan con la esencia de su ser. Habrá quienes disfruten de un vapor para baño o temazcal, mientras hacen su respectiva introspección. Hay muchas alternativas para ponerse cómoda antes de la meditación.
  2. Mientras se hace la respiración meditativa, hay que fijar la atención en el pecho y vientre, para sincronizar este ejercicio lo más preciso posible.
  3. Pronto se sentirá una relajación en el cuerpo conforme se hagan los ejercicios de respiración. Entre ciertos intervalos, se debe hacer una respiración mucha más profunda, con su respectiva exhalación, para luego reanudar la respiración normal.
  4. Cuando sientas que estás entrando en una especie de trance, lo siguiente será que visualices el año que acaba de transcurrir, como si fuera una película, discerniendo todo lo bueno y malo. Abraza esas sensaciones de gozo y disconformidad, para que el proceso mental o espiritual haga lo suyo, viendo con una perspectiva productiva y pragmática a todas esas experiencias positivas y negativas, agradeciendo por cada una de ellas, y la experiencia que aportan para el crecimiento físico y emocional.
  5. Cuando se procesa esa dualidad emocional (positivo/negativo), dentro de la meditación o un vapor para baño relajante, entonces habrá una percepción más conjuntada de la vida propia, dando la oportunidad de soltar esas emociones que no servirán, pero de las cuales aprendimos, para ser mejores seres humanos.