Ejercicios en piscina para disminuir los dolores de las articulaciones

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En artículos anteriores mencionamos la dificultad de las condiciones en cuanto a la artritis u otras afecciones de los músculos y huesos. Así también hablamos de la importancia de la natación en alberca para realizar un tratamiento que disminuyan los síntomas de dichas enfermedades, claro, con la adecuada supervisión de un fisioterapeuta.

Es imperativo que ante estas situaciones, acuda a su especialista médico de confianza, para que le dé el mejor diagnóstico y consejos para una productiva rehabilitación y cura. De tener el consentimiento para la realización de ejercicios, usted puede escoger entre las opciones que a continuación mencionamos.

Ejercicios en piscina para fortalecer rodillas y cadera

  1. Mecer la pierna, que servirá para extender y flexionar la cadera. Primero lo que vamos a hacer es pararnos y sujetarnos en una de las orillas de la alberca, para el equilibrio, inmediatamente levantaremos el muslo lo más alto que se pueda hasta que esté paralelo a la superficie del agua, bajamos la pierna, y como si fuera un columpio, la hacemos hacia atrás lo más que podamos y sin llegar a forzar la espalda. Esto lo debemos hacer para ambos muslos. Al ejecutar esta actividad, no nos apresuremos, lo mejor es realizarla con lentitud.
  2. Levantar la rodilla. Como en el ejercicio anterior, debemos encontrar un apoyo, para luego empezar a doblar la rodilla lentamente hasta que el muslo esté lo más paralelamente posible a la superficie del agua, si requerimos de más apoyo para el equilibrio, podemos llevar una mano justo por detrás de la rodilla (corva). Luego, lentamente enderezamos la rodilla hasta extenderla y bajamos la pierna, todo esto mientras dedos y tobillos estén lo más relajados posible. Ahora repetimos lo mismo con la otra pierna.

3.- Estirar la pantorrilla. Ahora nos debemos parar derecho con las piernas un poco separadas y una delante de la otra. Mientras tenemos el cuerpo erguido, nos inclinaremos pausadamente hacia adelante, flexionando la rodilla de la pierna adelantada; en ese preciso momento usted debería sentir cómo se estira su pantorrilla desde la parte posterior; es importante que su talón se mantenga firmemente en el suelo de la alberca. Esta posición la tiene que aguantar por al menos diez segundos. Esto hay que repetirlo con la otra pierna.

  1. Levantar lateralmente la pierna. Primero buscamos un punto de apoyo como en las actividades anteriores, después y de manera lateral columpiamos la pierna de un lado a otro cruzándola con la otra que está estática. Después de hacer las repeticiones con ambas extremidades inferiores, ahora lo que se recomienda es hacer una pequeña caminata a lo largo y ancho de la piscina, ya sea en recto o en círculos.

Ejercicio en piscina para fortalecer el torso

Con el agua llegándole al pecho, colocará sus manos en las caderas, y separando los pies hasta que estén a la altura de los hombros, se inclinará a su costado derecho o izquierdo deslizando su mano a lo largo del muslo, para luego volver a la posición original y hacerlo hacia el otro lado. Es importante que al momento de ejecutar tal ejercicio, sus rodillas estén relajadas, y cuidar que el torso no se sobrepase en esfuerzo al instante de agacharse.

Ejercicio en piscina para fortalecer los hombros

Lo primero que haremos es levantar los dos brazos enfrente de nosotros, asegurándonos de que los mismos estén colocados a unos cuantos centímetros por debajo de la superficie acuática. Luego sin flexionar los codos, haremos círculos con los brazos, rotándolos en sentido del reloj o en contra; el tamaño de la circunferencia del movimiento tendrá que ser como el de una pelota de tenis, y tal circunferencia la iremos aumentando de tamaño hasta que mida aproximadamente lo de un balón de fútbol, luego poco a poco disminuimos el círculo hasta que vuelva al tamaño original. Es esencial que al hacer el ejercicio, nuestros brazos no se salgan de la superficie del agua. Solo resta repetir el proceso, pero en sentido inverso.