Deshumidificador y humidistato para control de gérmenes y moho en entornos de trabajo y comercios

deshumidificadores

Existen diversos estudios que demuestran la rápida propagación de gérmenes y bacterias, con tan solo haber tenido contacto con puertas, o entradas y salidas de aire. Por ello, la ventilación así como dispositivos de climatización especializados y bien mantenidos, serán la solución a los problemas por una temperatura y humedad inadecuada, que propicien saturaciones atmosféricas en comercios o empresas, y eventualmente aparición de microorganismos dañinos o al revés, una sequedad molesta para clientes o personal.

Es normal que en la actualidad, muchas personas subestimen el poder y funcionamiento de ciertos dispositivos, que son de gran utilidad para dispositivos de climatización específicos, como los humidistatos o paneles de control de humedad. Hay confianza excesiva en manejar un desecante o sistema de humidificación a la ligera, y al puro tanteo, poniendo los parámetros que comúnmente suponemos son los ideales.

Esto tal vez a un nivel residencial no sea tanto problema (a menos que miembros familiares sensibles a cierto clima habiten dicho lugar). Pero, a una escala comercial, empresarial e industrial, el control de parámetros de humedad a través de deshumidificadores o humidificación, se vuelve un tema mucho más preponderante, en todos aspectos y niveles.

Por ejemplo, de acuerdo a estudios de universidades prestigiosas estadounidenses, han hecho investigaciones en complejos de oficinas, donde los científicos contaminaron la puerta del edificio con un bacteriófago MS-2, similar en muchos aspectos al de la gripe estomacal y resfriado común. Los resultados arrojaron que en cuestión de horas, el complejo con ochenta trabajadores se contaminó en áreas como salas de descanso, para luego propagarse al área de servicios y los mismos cubículos o despachos. Con el pasar del tiempo, el 50% del área cerrada de oficinas ya estaba contaminada, al igual que en la mitad de los oficinistas. Indudablemente es una muestra clara del poder de propagación de cierta clase de virus.

En ese sentido, en cualquier edificio con oficinas y lugares con alta afluencia de trabajadores, deben estar muy bien protegidos por elementos antibacteriales y por buenos sistemas de ventilación y aire acondicionado, incluyendo desecantes y mecanismos de humidificación. Pero no solo eso, sino también es importante que cuenten con humidistatos para el control preciso de la humedad y temperatura en entornos cerrados.

Cómo funciona un humidistato y cómo ayuda al desempeño de un deshumidificador

Los beneficios son múltiples. Este aparato medirá el porcentaje exacto de saturación atmosférica que hay en un determinado ambiente, ayudando a que aparatos como el deshumidificador, tenga un apagado automático cuando se llegue a cierto porcentaje de humedad, propiciando ahorro energético con niveles térmicos adecuados.

El humidistato incide en los interruptores de un mecanismo de climatización o desecante industrial o doméstico, así como en otras partes internas, como válvulas y amortiguadores.

Sin estos dispositivos o ni siquiera algún panel de control de saturación atmosférica, prácticamente el sistema de desecación funcionará continuamente, gastando energía eléctrica de más, incidiendo en los costos de facturación mensual, además del inherente hecho de sobajar la humedad hasta porcentajes preocupantes, donde implique una sequedad ambiental, que puede ser igual de dañina como la saturación excesiva, y más en aquellas personas susceptibles en su aparato respiratorio, agravando alergias y otras cuestiones de preocupación en mucosas.

Deshumidificadores y mecanismos de humidificación se han vuelto sistemas fundamentales que conforman toda la red de climatización en naves industriales y complejos de oficinas. Por ello, se les debe tratar con todo el respeto y cuidados que precisan, para que sigan operando con confiabilidad. De acuerdo a la OMS, los parámetros ideales de humedad deberían estar entre el 50% y 60%. Con eso, habrá una calidad térmica para confort humano, además de evitar hongos de humedad, o sequedad en cualquiera de sus extremos; pero lo más importante, es que se propiciará una calidad de oxígeno o aire puro, para trabajadores y clientes.