Deshumidificador para estricto control de la saturación atmosférica en procesos productivos

deshumidificadores

Existen algunas alternativas para mantener la humedad en sus límites dentro de un área específica, y más tratándose para procesos industrializados o comerciales. Algunos lo hacen mediante el enfriamiento del aire por métodos naturales como la ventilación, otros a través del uso del desecante.

Cualquier método a emplear, es fundamental mantener los parámetros, y más específicamente en el trabajo de la madera o en elaboración de alimentos, por mencionar algunos ejemplos.

Para el control de humedad, se suelen usar configuraciones especiales, como la refrigeración por líquido frío, expansión directa o deshumidificadores por recalentamiento. Como sea, es esencial elegir los sistemas con los mejores compresores y condensadores, también dependiendo de la naturaleza de los procesos productivos en planta.

Si bien estos mecanismos son sumamente utilizados debido a su eficacia y eficiencia -dependiendo del modelo-, habría que tomar algunas consideraciones, como los límites de temperatura de operatividad, para tener en cuenta los ciclos de escarcha, para que los procesos de control higrométrico sigan funcionando de manera normal, incluso en ambientes con temperaturas más bajas de lo normal.

Habiendo dicho eso, los procesos de mantenimiento resultan igual de relevantes, tomando en consideración el tiempo preciso para sustituir los sistemas de desecación, cada cierto tiempo, los cuales variarán dependiendo de la instalación y los modelos de los dispositivos; existen mecanismos que pueden aguantar hasta diez años.

Mediante la refrigeración otorgada por un dispositivo de deshumidificación, los refrigerantes a usar permiten un descenso de temperaturas bastante aceptable a nivel doméstico, comercial e industrial. Sin embargo, mal manejados pueden sufrir de inconvenientes, como inestabilidad en el desecado, fugas esporádicas, corrosión en carcasas y componentes del mismo sistema, así como costos energéticos elevados en equipos que usan refrigerantes, al menos comparados con aquellos sistemas que operan con refrigeración adiabática.

Uso de dispositivos deshumidificadores para el secado del aire en procesos productivos y de conservación

Estos difieren a los sistemas que emplean principios de enfriamiento, los cuales condensan la humedad enfriando el aire. Los mecanismos desecantes capturan cualquier indicio de humedad, produciendo zonas de baja presión de vapor en la superficie del elemento desecador.

Los modelos más usados para la industria son capaces de absorber altísimos porcentajes de su peso seco. Esto hace a los aparatos de desecación excelentes operadores de las presiones de vapor, y en dichas fluctuaciones, capturan y secan el ambiente de acuerdo a los parámetros programados, empleando principalmente etapas específicas en ciclos programados.

La absorción para que el deshumidificador atrape la humedad del aire, y en el proceso, dicha saturación se vaya templando y humedeciendo hasta alcanzar valores similares al aire circulante, llegando a un límite de absorción de agua. Luego viene la desorción, en el cual el desecante se remueve de su posición original, para emplazarlo en un flujo de aire distinto, y así aprovechar su alta presión para deshacerse de la humedad, llegando a secar y calentar el material. Por último, viene el enfriamiento, para que el elemento desecador recobre su baja presión. El ciclo se repite.

Los objetos de desecado en el desecante vienen en dos modalidades, líquidos -trietileno glicol- o sólidos -gel sílice-. Básicamente no existe alguna diferenciación importante al momento de funcionar, puesto que las dos variantes cumplen cabalmente con el objetivo. Posiblemente alguna diferencia radica en cómo ambos se comportan ante la humedad, siendo algunos absorbedores naturales del agua, manteniéndola en sus superficies y estructura del gel, muy similar al comportamiento de las esponjas; algunos simplemente experimentan cambios físico-químicos en la captura de la humedad ambiental, siendo ejemplos claros el cloruro sódico y de litio.

La importancia de los deshumidificadores en la industria es tan relevante como los procesos mismos, y más en ciertas industrias, como la de madera, productos higroscópicos y desde luego, la alimentaria.