Consejos médicos y medioambientales en el uso del humidificador

humidificador

De acuerdo a fuentes como la Agencia de Protección Ambiental, un sitio web estadounidense, y a referencias importantes, como la de un profesor clínico de pediatría, de la Escuela de Medicina en la Universidad de Washington, el Dr. Neil K. Kaneshiro, hay cierta información importante o pautas que se deben de considerar en el uso de dispositivos o sistemas de humidificación ambiental.

El humidificador, es un mecanismo que absorbe el aire seco circundante, para luego transformarlo en humedad desde su interior, y así, disiparlo hacia el medioambiente. Este tipo de sistemas es ideal para aquellas regiones que son muy secas, como zonas desérticas. Incluso, esta clase de aparatos humidificantes, son muy usados en aplicaciones comerciales e industriales, para ayudar a que lo procesos productivos sean más satisfactorios.

Además, es normal que muchas personas estén optando por adquirir o usar un mecanismo de humidificación en vez de ventiladores o dispositivos de climatización, porque se ha demostrado, que con aumentar o disminuir los valores porcentuales de saturación atmosférica en un lugar cerrado, llega a otorgar mejor sensación térmica que prender el ventilador a su máxima potencia o usar la calefacción demasiado tiempo, dependiendo de la estación del año o del clima en cuestión.

Consejos que dan los expertos en la utilización de los sistemas de humidificación.

  • Por lo regular, un buen humidificador contendrá dos funciones, la de vapor en frío y el vapor caliente. En ese sentido, los especialistas y pediatras, aconsejan que lo mejor es usarlo en modalidad de vapor frío, porque de otra forma, puede haber riesgos de quemaduras, y más cuando hay niños en casa. Hay que tener cuidado con eso.
  • También por razones de seguridad, es esencial que el dispositivo de humidificación se coloque a una distancia considerable de la cama o la cuna del bebé. Se dice que con 2 metros de separación es más que suficiente, obviamente teniendo en cuenta la potencia del sistema humidificante.
  • Es muy importante que tengamos conciencia plena en el uso de un dispositivo para humidificar. Para empezar, no debe estar mucho tiempo prendido, porque además de gastar energía eléctrica de forma innecesaria, también incentivaremos la proliferación de microorganismos a través de una humedad excesiva, consecuencia que llevaría a contraer enfermedades respiratorias, cuando desde un principio, queríamos evitar eso por la sequedad en exceso. Recuerda, ambos extremos son perjudiciales para la salud humana, en cuestión de sequedad y humedad. Por ello, lo mejor es que programemos el humidificador en un rango de 30 a 50 por ciento de humedad relativa.
  • Limpieza y mantenimiento. Como cualquier dispositivo casero, que implique la mejora microambiental del hogar u oficina, la limpieza e higiene del aparato es fundamental para la salud humana. Debe haber un vaciado diario del humidificante, y también hay que limpiarlo, ya que, después de todo, sabemos que el agua al estancarse, tiende a crear bacterias y otros microorganismos en muy poco tiempo. Asimismo, el mantenimiento periódico y regular es ideal, dependiendo de las características del producto o fabricante.
  • Desde un principio, es trascendental seguir las instrucciones del producto al pie de la letra, en todos aspectos. Si dice que hay que emplear agua destilada en vez de la que viene de la llave, hay que hacer caso a tal instrucción. Y a decir verdad, tiene mucho sentido, al saber que el agua tratada, regularmente poseerá minerales, propias de su tratamiento normal. El humidificador corre el riesgo que dichos minerales se acumulen en su sistema, haciéndolo mal funcionar, o que incluso pueda ser perjudicial para la salud de las personas, porque como sabemos, es peligroso al respirar. Si no se tiene cuidado con esto, se podría evaporar y disipar polvo blanco al ambiente de la casa o lugar de trabajo, convirtiéndolo en un medio peligroso para todos.

En general, estos son algunos de los puntos importantes a considerar para cualquiera que use un valioso sistema de humidificación, consejos hechos por los mismos pediatras y especialistas estudiados.