Cómo se puede usar o sacar provecho de la piscina en invierno sin sufrir de frío

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Llegan esos momentos del año que comprenden los meses de noviembre a febrero, donde pareciera haber un impedimento al poder hacer natación en la comodidad de nuestro hogar por el frío invernal. Es verdad que podrían haber ciertas complicaciones, sin embargo nosotros tenemos la posibilidad de minimizarlas y hasta erradicarlas, para así disfrutar por completo nuestras actividades acuáticas sin tener que pasar frío.

Aislamiento y cerramiento en la construcción de piscina para retener el calor del agua

Entre más confinada esté nuestra área acuática, podrá retener el calor de mejor forma. Para esto, es esencial tomar muy en cuenta los materiales con los que se realizaría el cerrado por muros; lo más recomendable es utilizar PVC, aluminio, policarbonatos celulares, cristal grueso, vidrio laminado e incluso madera. Por más que aislemos la pileta de una zona abierta, no hay que perder de vista que esta funciona mejor al estar en constante contacto con la naturaleza, por ello lo mejor es usar cubiertas transparentes.

Asimismo se pueden adosar las paredes que rodean a la alberca para integrar correctamente dicha área acuática con la construcción de la casa, dando así un aspecto aislado, pero íntegro, como si se tratase de una extensión del hogar.

Tal vez a muchas personas no les guste una alberca techada o cerrada, por el aspecto que podría darle, pero también hay que pensar en la comodidad que nosotros queremos, y más si deseamos usar la misma durante todo el año. Por ello lo mejor es acudir a los expertos en construcción.

Usar cubiertas o techos para piscina

Existen domos de policarbonato transparente e incluso de cristal, que de emplazarlos bien, resultarán beneficiosos y seguros para la familia. Estos se encargan de mantener el calor del agua para que esté disponible en todo momento, ya es cuestión si usted quiere nadar con el domo puesto, o incluso retirarlo momentáneamente para nadar al aire libre. También está la opción de adquirir las clásicas cubiertas de polietileno, para cubrir y mantener el calor de la pileta.

Paneles o boiler solar para piscina

Un boiler solar podría proporcionar el calor que necesita el agua de tu alberca, solo utilizando la energía solar. Si se quiere ahorrar más, entonces se aconseja tener una bomba que recircule el agua de forma constante. Es importante tener en cuenta la distancia entre la alberca y el calentador solar, ya que la obtención de agua caliente podría ser más eficaz. Asimismo se puede climatizar el medio acuático con calefactores a gas o eléctricos, es más, estos podrían hacer una buena combinación con el colector solar. Solo hay que asegurarse de instalarlos bien, para aprovechar la eficiencia energética que estos aparatos son capaces de ofrecer.

Aprovechar la temperatura disipada del aire acondicionado, calefacción o el mismo boiler para calentar la piscina

Esta es una gran alternativa para calentar la alberca de nuestra casa, sin tener que comprar un climatizador exclusivo para la misma. Este método trabaja bajo los principios de un suelo radiante, utilización de paneles solares y uso de una máquina que almacene la energía calorífica, que es disipada de los circuitos de expulsión de los distintos dispositivos que tenemos en el hogar. Por ejemplo, el agua caliente sanitaria que empleamos en la casa, dicho calor lo podemos redirigir a la pileta; esto básicamente funcionaría para dar altas temperaturas durante la época invernal, o por otro lado, proporcionar frío en temporadas veraniegas.

De esa manera, estaremos aprovechando la energía calorífica del ambiente interno del hogar, al igual que del externo, al capturar la energía solar, con un adecuado colector. Para finalizar, se aconseja tener siempre una cubierta, para que el proceso de evaporación no sea tan acelerado, y así consiga almacenar por más tiempo la alta temperatura que necesitamos para la alberca.