Claves de la purificación ambiental con nebulizadores para combatir casos de tuberculosis, legionela, micotoxinas y otras enfermedades por contaminación biológica

nebulizadores

La relación de exposición a contaminantes en interiores, maximizan los casos de infección de enfermedades específicas, donde los factores centrales suelen ser la suciedad, exceso de humedad, y, sobre todo, la deficiente renovación de aire por parte de la ventilación y aire acondicionado, además de no contar con aparatos excepcionales, como humidificadores y desecantes que ayuden al balance térmico y atmosférico.

Riesgos de tuberculosis por mala calidad de aire interior

Está claro que un aire interior viciado, es gran fomentador de transmisiones o contagios, más que nada, por el aire circulante. En ese sentido, en algunas regiones del mundo, incluso en México, se han disparado casos de tuberculosis, debido a la acumulación de personas en un determinado recinto cerrado, y que además dicha área no cuente con buena ventilación. Este es un claro ejemplo del síndrome de edificio enfermo, un concepto catalogado desde muchos años atrás, denostando a aquellas edificaciones sin las más mínimas recomendaciones microclimáticas.

Para evitar los contagios en esta afección en particular, es necesaria la correcta ventilación natural y mecánica. Pero, además, es fundamental contar con programas de desinfección por periodos, dependiendo de la zona de afluencia y el lugar cerrado en cuestión. Es posible que, para una sanitización integral, tanto de superficies como el aire respirable, se tendrán que emplear los nebulizadores o sistemas similares, para la correcta sanación del lugar.

Riesgos de alveolitis alérgica por antígenos pululantes

Es básicamente una condición de neumonía hipersensible, causado por estar en lugares muy contaminados, y donde el aire interior no ha sido renovado como se debe a lo largo de un determinado periodo. Comúnmente los más afectados son aquellos que laboran en granjas avícolas, y también con palomas. Lo grave de todo esto, es que la enfermedad pulmonar granulomatosa intersticial, se puede agravar para las personas constantemente expuestas a la misma, y derivar en una fibrosis pulmonar considerablemente dañina.

Asimismo, en estudios de salubridad y exposición ambiental, se ha determinado que los edificios viejos, herméticos y con mala ventilación, son focos muy preponderantes en la transmisión de esta infame enfermedad. Esto se debe más que nada, a las malas condiciones de un aire acondicionado obsoleto y sin mantenimiento, asimismo, a los sistemas humidificadores o desecantes contaminados con moho y otra fauna microbiana, por la deficiente limpieza a los mismos. Este tipo de enfermedad puede manifestarse apenas en horas después de la exposición, aunque la etapa de sensibilización puede durar hasta años. Tos, fiebre alta y fatiga son síntomas comunes, notándose señales claras en el tórax cuando se saca una radiografía. Es importantísimo no dejar pasar esta clase de situaciones.

El peligro de las micotoxinas en el aire y cómo eliminarlas con nebulización y sanitización

Si se nota un sarpullido muy inusual en la piel, ¡cuidado!, podría tratarse de una exposición a micotoxinas derivadas de esporas de hongos, en zonas con alta saturación atmosférica. Comúnmente, la exposición a metabolitos fúngicos, se viene a través de la ingesta de comida contaminada, pero también se han registrado enfermedades respiratorias por la inhalación de aire muy contaminado, propiamente proveniente de ventilación sucia y aire acondicionado con caldos de cultivos. Así que, si nota algo en su preciada dermis, será necesario tratarse inmediatamente, antes de que se proyecte en una dermatosis grave, y más aún, antes de que el aire contaminado entre por las napias.

La desinfección y purificación ambiental a través de nebulizadores, más que una alternativa, es una necesidad imperante, sobre todo para áreas aglomeradas de personas. Tan solo basta percibir las condiciones alérgicas de trabajadores o civiles en un determinado lugar, para ser consciente de los problemas respiratorios que acarrean a corto, mediano y largo plazo, y más en personas muy susceptibles a estas condiciones.