Beneficios técnicos e industriales de los cañones nebulizadores para desinfección y supresión de polvos en carreteras

baño de vapor

Mantener seguridad vial con buen cuidado de caminos

Dentro de una sanitización realmente efectiva en un entorno industrial, empresarial, comercial, público o cualquier lugar donde implique mucha afluencia de personas, es esencial que se cuente con un programa bien planeado para la supresión de contaminantes pululantes, la principal razón de las enfermedades ocupacionales tanto en vías respiratorias, estomacales o neurológicas.

Las grandes ciudades no son las únicas que sufren de una contaminación por aglomeración de polvos y contaminantes. También las pequeñas poblaciones se ven en riesgo, debido a las áreas industriales o agrícolas que hay a su alrededor, así como el mismo levantamiento de polvos en caminos y carreteras interestatales.

En la planeación para programas de prevención de polvo, los cañones nebulizadores se pueden emplear en caminos y carreteras, ya que es fundamental para que se mantengan en buen estado, evitando la mínima cantidad de accidentes viales.

La combinación de polvo y humedad, aglomera la tierra en caminos e incluso las carreteras mejor hechas. Esto invariablemente llega a generar resquebrajamientos en los caminos, con baches y demás surcos, que se ven atenuados aún más por eventuales lluvias. En ese sentido, los sistemas para supresión de polvo, son lo mejor para mantener los caminos en buen estado, para seguridad de los automovilistas.

Esto lleva a otra ventaja técnica dentro de la infraestructura vial y de caminos: ahorro en costos de mantenimiento. Es obvio, considerando las reparaciones que se deben hacer para reemplazar secciones ya muy afectadas, lo que conlleva mucho dinero, tiempo y fuerza laboral. Se ha comprobado que mediante el uso de nebulizadores o cañones para suprimir polvos, se ahorra hasta un 30% del total en el mantenimiento de caminos.

Otro gran motivo para usar estos mecanismos, es la seguridad vial. Lamentablemente cada año, los accidentes carreteros o descomposturas de los coches, suceden en gran medida por el exceso de velocidad, automóvil en malas condiciones y desde luego, el estado de los caminos. De acuerdo al anuario estadístico de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en el 2019, en carreteras libres con dos carriles, las colisiones con víctimas llegaron a ser de 2,325 y 1,218 fallecidos, mientras que en las de cuota con mismo número de carriles, las colisiones con víctimas fueron mucho menos, 328 y 244 fallecidos. Se nota la diferencia sustancial de un tipo de camino a otro. En cuanto a 4 carriles en las de libre, las colisiones con víctimas disminuyen en comparación de las de 2 carriles, 1,693 y 773 fallecidos. Sorpresivamente en las de cuota con 4 carriles, las cifras aumentan exponencialmente con respecto a las de 2 carriles, 1,010 colisiones con víctimas, resultando 244 fallecidos. Esto es sorpresivo, considerando que son más carriles y en caminos de cuota, aunque se puede entender que las personas se confían más, y como consecuencia aumentan la velocidad de sus automotores.

El control de polvos mediante sus sistemas pertinentes o nebulizadores, es esencial para remover la suciedad que se suele aglomerar en carreteras, que pueden llegar a afectar la visibilidad de automovilistas, o causar tracción en los vehículos, sobre todo cuando estos van a velocidades mayores. Los carros pueden ser muy susceptibles a unas malas condiciones de ciertas carreteras, sobre todo cuando suelen ser rutas muy recurridas; es necesario que el servicio que se les den, incluyan los procesos de supresión.

Muchas veces esas partículas que se desprenden de caminos, pueden llegar a afectar las zonas aledañas, donde los cultivos y áreas acuáticas se podrían ver perjudicados. Por ello la supresión de polvos es una necesidad, como protección al medio ambiente.

Asimismo, los cañones nebulizadores son preponderantes para mantener un ambiente más sano en ciudades o poblaciones, donde los asentamientos cerca de carreteras, pueden ser más susceptibles a los polvos que contantemente se desprenden del suelo; hay que mejorar la calidad de vida y la salud de las personas en este tipo de áreas.