Origen ceremonial y simbólico de pureza en el vapor para baño prehispánico o temazcal

vapor para baño

El significado de la sauna húmeda o seca, va más allá de un lujo o capricho, tiene que ver más con la integridad de cada ser humano, y recordar las raíces de sus ancestros a través de estas terapias o rituales, no solo en las regiones latinoamericanas, sino prácticamente alrededor del mundo, porque tanto romanos, griegos, otomanos, escandinavos y asiáticos, sabían de la importancia del vapor para baño, para la limpieza corporal y mental.

En el mundo prehispánico, dichos rituales eran imprescindibles dentro de sus sociedades, para dar paso a la limpieza física y simbólica, sobre todo cuando ciertas actividades o procesos de la vida -como los partos-, eran considerados antiguamente por los nahuas, como algo sucio y pecaminoso, un concepto opuesto al milagro de la vida que claramente también ellos veían; pero conjuntado todo, como si fueran dos caras de la misma moneda. Simple y sencillamente, el bebé traía consigo suciedad, implicada también en la madre; por ello, la importancia de emplear una limpieza integral en ambos.

Generalmente, la concepción de los antiguos temazcales es imaginada o vista como la clásica cúpula, no por nada muchas personas en la actualidad al construir su vapor para baño, tratan de emular la estructura dentro de sus negocios de spa o en sus mismas casas, bajo ese diseño tan particular. Sin embargo, en hallazgos arqueológicos, se han podido hallar estructuras más elevadas y anchas, en forma de cuadrado, en forma de pilar e incluso con detalles arquitectónicos muy diferentes al concepto común del temazcal.

Como si se tratara de una vinculación de lo actual con lo anacrónico, muchos de esos emplazamientos son encontrados en centros ceremoniales, donde se disputaban los juegos de pelota, donde tal vez, después de dichos encuentros, los jugadores iban a purificarse a sus respectivos temazcales, algo que obviamente suelen hacer los deportistas de alto rendimiento y amateurs en la actualidad, al tomar su merecido vapor para baño justo después de sus actividades.

Existen muchos circuitos de sanación ancestral tan solo en nuestro país, pero realmente son pocos los que mantienen una esencia tradicional, con practicantes y profesionales de salud contemporánea y prehispánica. Estos lugares que siguen existiendo en el colectivo cultural, tienen entre sus varios objetivos, acercar al neófito a un conocimiento más profundo, acerca del real significado del medio terapéutico con la tradición de los pueblos indígenas. Sobre todo, se desea encontrar una conclusión que posea matices expresivos de cada cultura, y cómo se relaciona con la salud en general.

Más allá de las temperaturas requeridas en un temazcal tradicional, más o menos equiparables al vapor para baño, también es observar los otros elementos detallados que hacen de estos rituales, una terapia tan especial desde antaño hasta nuestros días.

Uno de esos detalles tiene que ver con la ambientación aromática de estos lugares, al menos en el temazcal, donde el agua de hierbas suele ser un componente fundamental. Siendo, además, estas mismas hierbas poseedoras de una meta medicinal, de acuerdo a los expertos que han manejado estas terapias por años, desde sus antepasados. Se cree y manifiesta, que estos elementos herbolarios tienen la capacidad de desintoxicación y relajación, al menos como base. Pero, además, dependiendo del tipo de hierba -romero, albahaca, flores, etc.- como elección preferencial para cada tipo de persona, con una atribución especial para su cuerpo y mente.

Generalmente, el baño de temazcal puede durar hasta una hora, dependiendo de la resistencia de la persona. Algo muy diferente a las sesiones de baño de vapor, donde implican rangos de tiempo considerablemente más cortos. El tradicional ritual, atiende a dos conceptos esencialmente terrenales: fuego y agua. Es importante tener un especial respeto por estos elementos, y más al momento de realizar dichas terapias.