Neumonía e infecciones derivadas del COVID-19 afectan gravemente a personas con Síndrome de Down

nebulizadores

Importancia de sanitización con nebulización para mantener lugares sanos para personas con condiciones especiales

Lamentablemente cuando surgen brotes de infección respiratoria o de otro tipo, por lo regular, las personas con condiciones especiales que se derivan en enfermedades crónicas y/o degenerativas, son las que más sufren, además de otros grupos vulnerables, como personas de la tercera edad y niños pequeños.

Ahora, con el SARS-CoV-2 (COVID-19), la posibilidad de que este virus se vuelva endémico (que afecta habitualmente a una región) es latente; al menos es lo que estipulan los especialistas, como una posibilidad. En ese sentido, se vuelve fundamental el hábito de desinfección o sanitización, por medio de nebulizadores u otros aspectos de limpieza, además de los obligatorios e inherentes protocolos de seguridad desglosados por las organizaciones de salud y los distintos gobiernos.

Los pacientes con Síndrome de Down tienden a vivir con problemas respiratorios desde su nacimiento, o se desarrollan tales afecciones durante su adolescencia. Como sea, este grupo resulta muy vulnerable a las infecciones respiratorias como la neumonía. Esto invariablemente se le puede ligar al actual COVID-19 y su lamentable incidencia en estas personas.

Es un hecho que a lo largo de su vida, las personas con Síndrome de Down sufrirán de distintas afecciones, que invariablemente derivarán en dicha pulmonía. Por ejemplo, cuando son bebés, pueden sufrir disfagia, que es una condición que les dificulta engullir los alimentos o incluso líquidos; algunos pacientes tienden a sentir dolor. Asimismo, contraen aspiraciones silentes, un proceso de complicación en la acción de deglutir, cuando intervienen las cuerdas vocales y la misma tráquea.

Esto puede derivar en neumonía. Si a eso le añadimos un entorno insalubre, entonces peor, ya que de por sí en bebés sin tal condición degenerativa, son sensibles a los cambios de clima y a la infame contaminación interna que hay en lugares cerrados. La sanitización de estos lugares se vuelve fundamental, con uso de nebulizadores y hasta la inclusión de humidificadores, para una correcta respiración.

En la etapa de niñez, los infantes con Síndrome de Down, suelen ocupar el hospital debido a la infame pulmonía, que comúnmente se deriva de infecciones en el tracto respiratorio inferior, en un gran porcentaje de incidencia. A veces es tan grave, que estos niños tienen que ingresar a la unidad de cuidados intensivos, con el requerimiento forzoso de ventilación mecánica asistida.

A esa misma edad temprana, también suele aparecer una situación específica: el VCR o virus sincitial respiratorio, que tal vez en adultos o niños sin tal síndrome, puede resultar en simples derivaciones de resfriado común, pero, en pacientes pequeños con dicho trastorno genético, resultaría un tema serio de infección pulmonar. Igualmente, esta afección se exhibe en adultos mayores y enfermos crónicos con problemas médicos de consideración. En niños con Síndrome de Down, el problema se incrementa aún más, con mayor probabilidad de hospitalización y en un eventual y lamentable deceso.

Es por ello y que de forma general, se debe tratar esta situación con cuidado, con la atención oportuna de los especialistas en cuestión. Además, esto hay que tratar de evitarlo, siempre con una excelsa higiene en todos aspectos, con una desinfección y sanitización de lugares, con uso de nebulizadores o sistemas que no resulten dañinos para las personas.

Otras afecciones en infantes con el trastorno genético: hipertensión pulmonar que ataca de forma directa a las arterias de dichos órganos y hasta al mismo corazón. Anomalías respiratorias varias, alteración en la respiración durante el proceso del sueño y las indeseadas infecciones del tracto respiratorio. Sin duda, la neumonía es una causa principal de muerte en niños con dichas condiciones. Es vital tratar de anticipar esto, para la salud de los pacientes con situaciones especiales.