Control de humedad en las artes gráficas y talleres de trabajo para protección de proyectos

humidificadores

Mantener una humedad relativa constante en talleres artísticos que involucran uso de papel, no es una tarea fácil, puesto que este tipo de materiales son altamente susceptibles a los mínimos cambios de saturación atmosférica. Estos entornos de trabajo, como los de serigrafía, deben estar muy bien protegidos desde el seno de su trabajo, con buen ambiente térmico y si es posible, con sistemas humidificadores.

Con un desbalance de humedad, el papel empieza a tomar formas que no son las ideales para todo un ciclo de impresión, en la que el procesamiento del mismo papel se ve en riesgo. Las hojas pueden cambiar de tamaño y su flexibilidad no será la esperada.

50% a 60% de humedad en talleres de artes gráficas

Ese debería ser el rango para trabajar en cuartos de impresión y artes gráficas. Sin embargo, el mismo calor de las máquinas, más la ventilación/calefacción, y el mismo desprendimiento de calor del humano, forma un mix de fluctuaciones de humedad, incidiendo en el proceso industrial de la impresión. Esto debe ser controlado con buenos humidificadores y en general, una buena climatización interna.

No atender esto, se darán pérdidas sistemáticas de tiempo y dinero, que tal vez en un entorno industrializado de arte, no pareciera mucho, pero que, en definitiva, los negocios más pequeños no pueden darse ese lujo.

Mejoras o beneficios de un sistema humidificador para el producto impreso y proyectos de artes gráficas

  • Se incrementa la productividad de forma importante, al no tener que lidiar con constantes problemas en los ciclos de impresión u otros problemas del papel, por una inadecuada humedad. Además, un buen ambiente, balanceado desde el punto de vista térmico y húmedo en cualquier interior, garantiza el confort de las personas que laboran en artes gráficas.
  • Una humedad controlada evita las cargas electrostáticas. Está comprobado que mientras más seca esté un área, esta sufrirá de estática. Como ejemplo claro, un cuarto de cómputo y datos, debe estar con excelente humidificación. Pues el caso es el mismo para un taller de artes gráficas, ya que una humedad controlada permitirá un buen desempeño del papel, evitando así, una adherencia entre las láminas del mismo.
  • Menos desalineaciones y variaciones en ciclos de impresión. Grupos de trabajo artísticos que han laborado bajo condiciones inadecuadas en talleres de impresión, han notado una subida en desalineaciones de impresión, así como en una variación de papel importante. Al mejorar las condiciones, estos problemas que hacen perder tiempo y dinero se disminuyen.
  • El humidificador en el taller de artes gráficas, mejora por mucho el desempeño de las máquinas. Esto se puede comprobar, con una máquina que requiere menos descanso durante la alimentación automática. Además, los mecanismos para imprimir, serán más eficientes en la absorción de tinta, dando así, mejores resultados en la calidad de impresión.
  • Se higieniza el ambiente. Un buen sistema de humidificación, otorgará un sentido de limpieza a cualquier estancia cerrada, disminuyendo residuos y polvos que resultan potencialmente dañinos para personas, maquinaria y material con la que se labora en un cuarto de artes gráficas.

Importancia de discernir entre un humidificador y otro

Es preponderante checar las ventajas de unos modelos con respecto a otros, y así, saber seleccionar el mejor tipo de humidificación para el área de artes gráficas.

Primero, saber si lo mejor es un mecanismo adiabático o de vapor, dependiendo de la construcción y la distribución del área. Asimismo, saber elegir el que posea mejor consumo energético, sabiendo que estará funcionado la mayor parte del tiempo, al menos mientras se está laborando. Es importante que no sea muy ostentoso de instalar, ya que incluso, un dispositivo portátil podría ser más que suficiente; si se tratase de talleres más robustos, entonces tal vez la manera de instalar cambie.