Cómo cultivar lechuga casera por medio de hidroponía – Primera parte

humidificador

La humedad y temperatura son importantes para el crecimiento de lechuga

Es normal que la gente busque cultivar sus propias hortalizas porque prefieren un proceso casero, ya no se confían tanto en los productos que se venden en los centros comerciales, y es que no es raro que algunas de esas legumbres cuenten con algunas propiedades químicas previamente inyectadas por laboratorios para un crecimiento más acelerado de la verdura. Por ello lo mejor sería acudir a mercados locales o en su defecto, tener un espacio libre en la comodidad de nuestro hogar para hacer crecer nuestros propios vegetales.

La Lactuca Sativa C. o la más comúnmente llamada lechuga, es una de las hortalizas más esenciales para comer en crudo. Es muy flexible en cuanto a su cultivo, por lo que se puede ver crecer en durante todos los días del año. Su clima es preponderantemente frío y no importa si se hace en un invernadero o al aire libre, eso sí, hay que tener mucho cuidado en su proceso, ya que un descuido puede llegar a afectar a la planta.

Pasos para el cultivo de lechuga casera

1.- Seleccionar la lechuga.

El primer paso es la elección del tipo de lechuga que vas a cultivar por medio de la hidroponía, ya sea romana, francesa o baby, solo hay que saber que cada clase puede tener sus características personales, por ejemplo, la baby es sencilla de implementar, mientras que la romana crecerá de muy buena forma, aunque el proceso será más tardado, y por otro lado, la francesa es ideal para espacios pequeños.

2.- Implemento de método hidropónico para el cultivo de la lechuga.

Por medio de un sistema de goteo, NFT o técnica de nutrientes, a través de fluctuaciones, o métodos aeropónicos, serían las opciones más viables para empezar con nuestra hidroponía casera, precisamente a través de nutrientes, las raíces de nuestras lechugas es como percibirán lo que necesitan para su óptimo crecimiento, así como toda la humedad posible del entorno, por lo que la implementación de humidificadores con sus medidores higrométricos serían una gran opción.

3.- Elección de medios de cultivo

  • Roca para cultivar. Este sistema es recomendable para cultivos que son para pequeños espacios o cantidades limitadas de lechugas, y es que al por mayor puede ser algo laborioso. La gran ventaja de este método es que la roca tiene un pH neutral que favorece la conservación de la humedad, además de que es posible de reutilizar, siempre y cuando el sustrato sea muy bien limpiado.
  • Lana de roca. Este es uno de los métodos que más se usan por su propiedad fértil y porosa. Solo hay que tener precaución de que no saturemos demasiado este sistema, y es que las raíces podrían pudrirse, al igual que el tallo.

4.- Contenedor.

Es necesario conseguir un contenedor que sirva como recipiente para los nutrientes, debe ser grande, incluso se podría emplear una especie de tanque o pecera. Es imprescindible que dicho contenedor tenga buena profundidad, la suficiente para permitir que las raíces de la lechuga se extiendan durante su desarrollo.

5.- Macetas con aberturas y armazones flotantes.

Ahora uno de los objetivos es que las lechugas tengan estabilidad mientras se ubican por encima del agua con nutrientes, para que sus raíces se vean favorecidas. Para ello precisaremos de hacer el montaje de una estructura, y podríamos usar espuma de poli estireno, por mencionar un ejemplo; a dichos tabloides de poli estireno le tendremos que hacer hoyos, los cuales deben estar con una separación mínima de treinta centímetros uno del otro. Las macetas con rejas serán para la colocación de las lechugas, además servirán para que las plantas reciban la humedad que se necesita; se podría instalar un humidificador para una mayor efectividad.

6.- Bomba de acuario para la ventilación adecuada.

Para que las raíces no pierdan el oxígeno y la humedad que necesitan, será necesario hacer que el agua recircule por el contenedor, o en su defecto, instalar un sistema para producción de burbujas de aire.

7.- Colocar en el recipiente los nutrientes y el agua.

Para ello es fundamental acudir a tiendas especiales para jardinería, agricultura o cultivos hidropónicos, y preguntar por una combinación concentrada que tenga magnesio, calcio y potasio, en gran cantidad. Posteriormente siguiendo las instrucciones de la mezcla del fabricante, usarás los nutrientes. Hay que tener en cuenta que algunas lechugas son muy sensibles al nitrógeno; hay que estar seguros que los nutrientes adquiridos sean los óptimos para los cultivos.

8.- Vivero.

Se aconseja utilizar cartón de huevo para poder llenar las aberturas con el sustrato elegido, para que se puedan colocar las semillas, de esa manera el entorno se podrá crear para el cultivo de lechuga.

En la segunda parte del artículo hablaremos del cuidado y cosecha de la lechuga, donde factores como humedad y temperatura son fundamentales para su desarrollo óptimo.