Circuito sanador de cuerpo y mente con baño de barro, vapor para baño y aguas termales

vapor para baño

La lodoterapia -baño de barro-, es una actividad terapéutica que consiste en cubrirse de barro, sobre todo dado en partes específicas en el mundo, pero ahora muy manejado por spas especializados. Se ha demostrado, las múltiples ventajas que acarrean para el cuerpo humano, propiamente en el sistema muscular, la piel e incluso para propiciar la buena digestión.

Resulta algo familiar, ¿no es así? Son prácticamente beneficios similares a un vapor para baño en cabina o sauna, cuyos efectos son ideales para el organismo de las personas, no solo a un nivel físico, sino también emocional.

Muchos spas, otorgan el servicio de circuito sanador en varias etapas. Por ejemplo, la primera fase consiste en la fangoterapia, en la segunda la sauna turca y en la tercera un baño de agua termal.

Las personas que han pasado por este tipo de experiencia, gustan de acudir a entornos naturales, usualmente en costas o áreas acuáticas, donde existen puntos específicos para enlodarse, y obtener la terapia sanadora. Es posible que muchos piensen en este tipo de actividad, como una cuestión de moda, pero nada más lejos de la realidad. La fangoterapia, así como el mismo vapor para baño o sauna, es una actividad antigua, donde griegos, romanos y hasta egipcios, la tomaban hasta por más de 10 minutos, para aliviar distintos tipos de dolencias en el cuerpo; y así como los baños comunes, la barroterapia se puede tomar en frío o caliente, dependiendo de la persona.

Baño de barro termal

Los afortunados de tener en las cercanías alguna clase de manantial, solo deben tomar el fango creado del mismo, con las manos firmes y aplicarlo directamente en una sola capa que cubra el rostro y cuerpo de frente y atrás, cuidando de no meter el fango en mucosas y ojos. Posteriormente, el cuerpo hay que recostarlo para relajarlo, y no toma mucho tiempo, puesto que el efecto del barro cálido, da una sensación de somnolencia y relajación. El lodo debe dejarse en el cuerpo como mínimo 10 minutos y como máximo 15 minutos, no más.

El barro de forma natural, irá actuando en el cuerpo, siendo las mejoras más notables, lo relacionado con la piel, al exfoliarla y activar la circulación sanguínea, como si se tratase de una sauna húmeda. Asimismo, ayuda al buen acomodo muscular, para evitar futuras contracturas y similares. Pero sin duda, el público femenino está intrínsecamente interesado en esta clase de terapias, porque se ha encontrado que la lodoterapia es ideal para tonificar la piel, reduciendo celulitis y teniendo notables beneficios reductivos.

La clave es el azufre y otros minerales contenidos en el baño de barro, que actúan directamente en el organismo, con minerales como el calcio, potasio, magnesio y muchos más. Estos neutralizan los elementos negativos que suelen atentar contra el cuerpo, quitando mal olor, neutralizando fluidos, gases y otorgando un beneficio al abdomen.

Vapor para baño y limpieza corporal

Después de haber tomado el baño de barro, se recomienda tomar la sauna templada. Algunos lo hacen posterior a quitarse el fango, otros incluso se meten a los vapores con el mismo -esto ya quedará a juicio de cada quien-, pero lo recomendable es no estar cubierto con el barro por mucho tiempo, pues podría resultar contraproducente.

Por otro lado, sí se recomienda tomar el vapor para baño como complemento de una terapia integral de sanación de cuerpo y mente. Así, se recuperará el ritmo cardiaco, para estimular las células del cuerpo a otro nivel, con circulación sanguínea, apertura de poros, desintoxicación, mejorando la salud cardiovascular y hasta estimulando el sistema linfático.

Aguas termales

Como complemento final, terminar en una piscina natural o artificial de agua termal, será la culminación de un viaje terapéutico sin igual. Algunos se meten con el barro todavía puesto, pero como se ha repetido, queda a consideración de cada persona. Se dice que, a través del agua termal, el organismo absorbe los minerales en la piel a un nivel subcutáneo, favoreciendo así al eje hipotálamo-hipofisario del sistema endocrino.