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Sauna


Sauna


Una sauna consiste en una pequeña habitación construida completamente en madera donde se encuentra instalada una estufa especial para calentar piedras especiales que, progresivamente, van aumentando la temperatura de dicho cuarto o habitación. Cuando las piedras van aumentando su temperatura, se les hecha agua por encima a fin de que emanen vapor y aumenten los niveles de humedad en el ambiente, incrementando el calor y estimulando la transpiración. Aunque el sauna húmedo o también llamado, "baño turco", es más común en el mercado, también existe el seco, popular en algunos países nórdicos, en donde se mantienen los elementos anteriormente mencionados con la excepción del vapor.

Por sus funciones terapéuticas e higiénicas, muchas personas asisten a tomar un baño de vapor. La sauna es uno de ellos. Su origen puede localizarse en el pueblo finlandés y fue, desde sus inicios, un recinto donde se purificaba tanto el cuerpo como el espíritu. Tomarla era entonces un ritual del cuerpo-espíritu que se extendió hasta el primer tercio del siglo XX. Por esta razón era un sitio donde tenían lugar el parto y la limpieza del difunto previo al entierro. En la actualidad tomar la sauna es una actividad que se ha popularizado y extendido alrededor del mundo. Hoy en día incluso existensaunas portables, que bajo los requerimientos de materiales necesarios como la madera y el control de temperaturas necesarias, resultan un eficaz tratamiento hecho en casa.

Llevada a cabo en la cabina, espacio construido comúnmente de madera, la sauna ofrece temperaturas a partir de 80° pero sin exceder los 100°C. El calor es expedido de la estufa, que en principio es una cubierta hecha de piedras (hoy en día pueden ser construcciones complejas, hechas de metal o porcelana). Desde luego, la exposición a altas temperaturas trae como consecuencias una sudoración considerable. Sin embargo, a pesar de alcanzar casi los 100° C, es imposible presentar quemaduras en la piel, ya que tiene también la característica de presentar calor seco, es decir, una humedad no mayor al 20%. Ahora bien, ¿qué hacer para lograr un exitoso baño de sauna en nuestro cuerpo? Conviene seguir instrucciones como no tomar más de tres sesiones a la semana y no más de dos al día. La temperatura se mantiene entre los 60 y 80 grados centígrados, pues se busca fomentar la transpiración y la relajación muscular. El objetivo que se persigue al ingresar a uno de estos cuartos calientes es el de dilatar los vasos capilares de la piel, manteniendo la presión sanguínea. Debido al calor, también aumenta la frecuencia cardiaca hasta tres veces lo recomendado, produciendo a su vez, un aumento de la irrigación sanguínea en la superficie de la piel, obteniendo resultados similares a los de una caminata rápida. Lo anterior permite disfrutar de varios beneficios, entre los que encontramos una mejora de la circulación sanguínea, la eliminación de toxinas por medio del sudor provocado por las altas temperaturas y el alivio de ciertos dolores, sobre todo aquellos asociados a la artritis.

La persona que desee visitar una sauna tiene que tomar una ducha con agua templada, posteriormente ingresará desnuda al recinto. Es importante que una vez dentro permanezca sentada sin realizar conversaciones o actividad física, ya que puede entorpecer el proceso de limpieza tras ocasionar complicaciones cardiacas tras alterar la circulación sanguínea, consecuencia de la exposición a las altas temperaturas. Por esta razón, a pesar de los grandes beneficios de la sauna, aquellas personas que presenten padecimientos cardiacos o hipertensión, necesitan consultar con el médico para evitar efectos secundarios.

Por otro lado, es sumamente recomendable tomar hasta tres duchas de agua templada con intervalos de 10 a 15 minutos. Con la intensa transpiración se abren los poros de la piel, perdiendo así el excedente de cebo, toxinas, incluso metales pesados como plomo o zinc.

Otro de los beneficios alcanzados es la pérdida de endorfinas, dando como resultado liberación de estrés y la relajación muscular. Una de las ventajas a considerar es su mejor tolerancia con respecto a otras formas de baño, basada sobre todo, en el corto periodo de tiempo en que se obtienen los efectos deseados. Normalmente el espacio de tiempo que el cuerpo soporta el calor es tan corto que no tiene consecuencias ni para el corazón ni para el flujo de sangre. Por ello, en un cuarto donde se ha alcanzado la temperatura óptima, es conveniente no situarse en el nivel más inferior, sino preferiblemente en el banco intermedio o superior, sentado o tendido de manera relajada, y colocando las piernas a la misma altura, para que estén a igual temperatura que el resto del cuerpo.

Una vez alcanzado el periodo dentro del recinto es indispensable recuperar el líquido perdido (se llega a eliminar hasta dos litros de agua, además de minerales necesarios para el cuerpo humano) consumiendo zumos de frutas diluidos en agua durante el transcurso del día. Dentro de los beneficios encontrados en tomar la sauna se hallan alcances como un alto grado de higiene en la piel, sin necesidad de usar jabón de ningún tipo. La transpiración que se produce tiene como efectos la eliminación de bacterias, alcohol y nicotina. Por esta razón, la sauna procura salud no solamente al cuerpo, sino se dirige hacia una función integral en relación con la mente. Este concepto, en la tradición del pueblo finlandés es conocido como higiene de sauna.

Sauna


Para un correcto uso de este baño de vapor, es de suma importancia advertir que existen estudios recientes que demuestran resultados contraproducentes. Asistir a la sauna de manera excesiva tiene consecuencias nocivas en la vida sexual de hombres y mujeres. En los primeros, el calor extremo de la sauna reduce la producción de semen. Otro tanto ocurren con las mujeres, ya que aumenta considerablemente el flujo menstrual o bien, altera el ciclo de ovulación. De acuerdo con resultados alcanzados por expertos, la sauna en uso frecuente no es recomendable para mujeres embarazadas. Las altas temperaturas inciden en las paredes del útero y la formación del feto.

No debe pasarse por alto la recomendación de moderar el tomado de la sauna, pues de esta manera se alcanzan resultados como relajamiento contra el estrés, el alivio del dolor muscular, cuidado de la piel, así como mayor rendimiento en órganos como el hígado, el corazón o pulmones.

A su vez, las albercas destinadas al ocio eran comunes ya desde los romanos, servían como sitio de baño para la nobleza y algunas de ellas hacían uso de aguas templadas. Se construían alrededor de los manantiales o fuentes de agua naturales. Existían también aquellas albercas para el servicio público, que eran usadas por personas de estatus inferiores, sin incluir a los esclavos. Refrescarse en días calurosos, reposar en las aguas bajas del estanque o tomar un baño, era común ya desde épocas antiguas. La estructura y mantenimiento eran propios de una ingeniería precisa, pero por supuesto, nada comparable a los sofisticados materiales o sistemas de filtros conocidos en nuestros días.

En la actualidad, también son destinadas a actividades que nada tenían que ver con el ocio, tal es el caso de deportes como la natación, el clavados, nado artístico o el wáter polo. Con la introducción de estos deportes llegaron también nuevos requerimientos para su construcción. Se establecieron medidas (largo) para su clasificación: olímpica y semiolímpica. Con respecto de su profundidad, en el caso de las que son destinadas para clavado, se requiere una profundidad mayor. Por otro lado, como elemento decorativo, construir una exige una infraestructura cada vez más integral entre su funcionalidad y estética propuesta: dimensión y forma acorde con la arquitectura y las habilidades del usuario, implementación de materiales específicos, iluminación, consideraciones de un protocolo de seguridad, etcétera.

Conviene mencionar que en lengua española, el término puede ser usado de distinto modo, tal como ocurre en países como Argentina, Bolivia y Uruguay, donde se le conoce como “pileta”. En España, por ejemplo, se hace una distinción entre esta y piscina, siendo la segunda un sitio exclusivamente para el baño o natación, de uso público o privado. Esto se debe a la variedad de significados que adquirido el idioma español gracias a la gran extensión de territorio que cubre.

Hay de distintos tipos. Depende del uso que le vayas a dar, ya sean familiares, en hospitales, en hoteles, para hacer deportes, para gimnasios, etc. ¡Incluso las hay para mascotas! No importa su uso, lo que es realmente importante es que cada una de estas cumpla con los estándares de seguridad ya que el número de accidentes en centros acuáticos o escuelas de natación suele ser alto, por ello se recomienda siempre contar con un salvavidas ya que aunque todos nos jactemos de ser nadadores expertos no estamos exentos de un accidente.

Recuerda siempre estar limpio antes de usar las albercas, más si la compartes con más personas, también recuerda que le debes dar un adecuado mantenimiento con los químicos necesarios que van desde cloro hasta el uso de redes que quitan hojas u otros posibles residuos. Todo esto debe realizarlo un profesional. Así que no lo dudes más y sumérgete a la diversión acuática que te puede brindar.

 



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